Luis Albornoz: «Se nota la ausencia del Estado, todo esto se veía venir»

10/1/2026

Conduce La voz de la salud, espacio radial, en El Bolsón, Río Negro, donde vuelca su trayectoria como enfermero. Es presidente de Justicia Comarca, grupo de víctimas de la violencia. Vive a kilómetros del territorio afectado por los incendios forestales. Denuncia el desamparo de los ciudadanos a merced de las llamas.

«Da mucha impotencia y bronca; hay gente que ha perdido todo; su casa, su cosecha, sus animalitos», lamenta Luis Alberto Albornoz; «han logrado salvar la vida, pero es muy triste», caracteriza el desastre en la Comarca Andina por el incendio de miles de hectáreas de bosques nativos; los evacuados suman 3.500; la escena se repite cada verano en un contexto de sequía y calor; «la gente se organiza, el pueblo es muy solidario; hay más de 400 personas trabajando; hay cocinas para abastecer a quienes combaten el calor; acercarles fruta y agua fresca con la ayuda de la población».

La foto principal de esta nota, realizada por EFE, la agencia de noticias española, muestra a una vecina de El Hoyo, una aldea chubutense convertida en un infierno. Quien habla en el video es enfermero y conductor de La voz de la salud, programa de FM Patagonia Andina Cooperativa, en El Bolsón, Río Negro, distante diez kilómetros de las llamas. Además, es titular de la Asociación Civil Justicia Comarca, grupo de víctimas de la violencia. Álvaro Cáceres, alias Chaby, lo acompaña en el espacio radial, que se emite los lunes a las 17 con el lema: Para entender la realidadLa salud que los parió.

 

Mapa difundido por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

«Estuvo el ministro del Interior», menciona Albornoz, expresándose al aire en su segmento, la presencia de Diego Santilli, el enviado de la Casa Rosada, que recorrió la zona junto a Ignacio Torres, gobernador de Chubut; «mucho bla-bla, compañero, queriendo culpar», ironiza sobre la versión según la cual los incendios serían provocados; el mandatario chubutense ofrece 50 millones de pesos a quienes aporten pistas para identificar sospechosos; «hermano, en este momento no hay que encontrar culpables, hay que combatir el fuego», replica el enfermero con desesperación, «eso es lo que pasa».

Luis Albornoz conduce La voz de la salud, programa radial, desde El Bolsón, Río Negro.

El incendio más grave se inició el 5 de enero en la zona de Puerto Patriada, un área turística y forestal chubutense ubicada sobre el lago Epuyén. Las primeras llamas se propagaron con rapidez debido a la vegetación seca, la topografía compleja y ráfagas de viento que superaron los 40 km/h en algunos momentos. Desde entonces, el fuego permanece activo, con frentes difíciles de contener y columnas de humo visibles a kilómetros. Se han realizado evacuaciones preventivas y obligatorias, tanto de residentes como de turistas, ante el riesgo de que el daño alcance viviendas y campings.

Aviso del programa radial difundido en las redes sociales de internet.

Lo que comenzó como una serie de alertas aisladas, se transformó en un despliegue de brigadistas, aviones hidrantes y bomberos en distintos puntos. Hay personal originario de varias provincias. El gobierno de Córdoba envío un avión anfibio, un helicóptero especializado y 63 bomberos voluntarios. La Fundación Bomberos de Argentina lleva adelante una colecta para ayudar a los voluntarios con el objetivo de fortalecer su capacidad de respuesta. La campaña se titula Puentes de la Prevención y ofrece, según los organizadores, garantías de la transparencia en el destino de los fondos.

Una vecina de El Hoyo, Chubut, observa su casa cercada por las llamas (EFE).

La Agencia Federal de Emergencias por ahora reconoce cinco focos. Dos en Chubut: el mencionado de Puerto Patriada, en El Hoyo, y otro en Puerto Café, en el Parque Nacional Los Alerces. Uno en Santa Cruz: el Túnel Inferior, en el Parque Nacional Los Glaciares. Y dos en Neuquén: Cerro Chañy y Polcahue Norquinco, en Aluminé. El fenómeno, lamentablemente, es continental. Hace un año, el 7 de enero de 2025, se inició en la ciudad estadounidense de Los Ángeles un fuego que provocó 28 muertos y cientos de heridos, más la destrucción de miles de hogares y obras de infraestructura.

Los brigadistas chubutenses en acción.

La Dirección Nacional de Vialidad mantiene la Ruta Nacional 40, que bordea la Cordillera de los Andes, habilitada al tránsito para todo tipo de vehículos, incluso en el tramo considerado más crítico, que une las localidades chubutenses de Epuyén y El Hoyo, aunque con máxima precaución debido a la presencia de humo que reduce la visibilidad. Otro factor preocupante es la circulación de equipos de emergencia que trabajan en el combate del siniestro. Por estos motivos, las autoridades solicitan a los conductores respetar las indicaciones del personal y extremar las medidas de seguridad.

Un helicóptero sobrevuela el incendio en Chubut.

«Uno siente angustia porque ve que los vecinos pierden todo y eso influye un montón sobre el inconsciente colectivo», agrega el presidente de Justicia Comarca; «nadie se salva solo», reflexiona; «la solidaridad de la gente que se organiza, la cantidad de brigadas voluntarias que hay trabajando, dando una mano», destaca; «los combatientes son mal pagos», protesta; «[la Administración de] Parques Nacionales está diezmada porque han echado un montón de gente», delata sobre el organismo que conduce Sergio Martín Álvarez, nombrado en junio, al parecer, sin experiencia ambiental o turística.

Una postal impresionante del incendio en Chubut.

Hay indicios que sugieren una combinación letal de condiciones ecológicas adversas y negligencia de las autoridades. «Se trata del incendio más grande registrado en la provincia en dos décadas», ha declarado Abel Nievas, secretario de Bosques de Chubut, en diálogo con la prensa. La Fundación Ambiente y Recursos Naturales calcula que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego dejó sin ejecutar el 25% de su partida prevista para 2025, casi $20.000 millones, y que el proyecto de Presupuesto Nacional 2026 significa una caída del 71,6% interanual en los fondos destinados al problema.

«Se nota la ausencia del Estado, la falta de previsión», acusa Luis Albornoz; su hijo Matías tenía 23 años cuando fue fusilado por ladrones luego condenados mientras circulaba a bordo de un vehículo trabajando como remisero; el crimen ocurrió en 2016 en el distrito chubutense de Lago Puelo; «todo esto se veía venir, ellos sabían que esto iba a pasar y no hicieron un carajo», reprocha; «piensan que alcanza con seis avioncitos que fuera de temporada se usan para fumigar; cada uno tira mil o dos mil litros, como quien tira un pedo en un canasto ¿Entendés? La voracidad del fuego es impresionante».