Juan Carlos Storniolo: «Yo no vendo mi dignidad por un vil ascenso»

2/8/2025

Pronunció la frase el 15 de diciembre de 1994 en los Tribunales de Santiago del Estero. Con esas palabras, renunció al cargo de juez de la Cámara de Trabajo local argumentando que su nombramiento disfrazaba una maniobra para apartarlo del fuero de Instrucción de la ciudad de Frías, donde había destapado una serie de escándalos de corrupción.

La foto de cabecera es un retrato contemporáneo de Juan Carlos Storniolo, juez de la Cámara Penal santiagueña. Algunos años antes de llegar a este rol protagonizó la historia que reconstruyen las siguientes publicaciones del diario El Liberal y la revista La Columna, voces destacadas de la prensa autóctona. El renunciante era en aquel momento un joven abogado de 36 años. Luego se convirtió además en colaborador del obispo Gerardo Sueldo, al que le ha dedicado un libro, dentro de una entidad admirable, la Secretaría Diocesana de Derechos Humanos.