Susana Reyes: «Vamos a denunciar la desaparición del cuerpo de Cecilia»

13/11/2025

La madre de la mochilera porteña asesinada en 2020 en Capilla del Monte, provincia de Córdoba, exige respuestas. Esta nota recoge su reclamo junto a Daniel, el padre de la joven; durante el 42 aniversario del nacimiento de la víctima; en el mural pintado en la estación ferroviaria de Núñez, Capital Federal, barrio de la familia.

«No vamos a parar», proclama ataviada con anteojos oscuros que la protegen del sol del atardecer; «si nos ponen piedras, peor para ellos, porque nos vamos a seguir levantando para que haya justicia por Cecilia y todas las víctimas», se empeña; «en todos los casos están metidos la Policía, el Poder Judicial, el poder político, el narcotráfico, que es lo principal, y la trata», enumera; «desaparecen a nuestros hijos como si fueran objetos», se horroriza; «se ve que no tienen corazón, no tienen hijos, no tienen amigos, no tienen madre, ni padre; no sé quién los habrá parido ¿No? Para proceder de esa manera».

Mientras habla, Susana Reyes sostiene una punta del afiche azul. El otro extremo es sujeto por su esposo Daniel. Ambos están parados de espaldas al mural protagonizado por el rostro gigante de su hija Cecilia Gisela. Es el sábado 8 de noviembre. El papel contiene fotos de quienes ellos consideran responsables del crimen y el encubrimiento: Mario Gabriel Mainardi, presunto expolicía; Walter Luna, arrendatario del campo donde apareció el cadáver; Paula Kelm, fiscal de Cosquín; Ramón López, policía; Viviana Juárez, alias Rasta, al parecer la que engañó a la víctima; y José Meza, artesano.

«Estos personajes que están acá son los culpables», continúa en referencia a la violación y muerte de su hija en 2020 en la ciudad de Capilla del Monte, provincia de Córdoba; «hay un audio de una tal María que nunca investigaron que menciona a todos estos personajes», se inclina hacia la lámina; «el lugar donde estuvo alojada Cecilia es la casa de este hombre», señala la foto de Mainardi; «este es el demonio de Tasmania [Juárez] que captó a Cecilia en una plaza y la conectó con este hombre [Mainardi]; todos estos [abarca también a López y Meza] estuvieron en una fiesta la noche de la desaparición de ella».

Daniel y Susana en el 42 cumpleaños de Cecilia Basaldúa.

Las palabras citadas de Susana se encuentran entre los minutos uno y tres del registro sonoro de esta nota, que contiene el homenaje por el aniversario 42 del nacimiento de la víctima. El exordio está a cargo del papá de Cecilia, que le pasa la posta a su mujer. A continuación intervienen Gustavo Melmann, padre de Natalia, asesinada en Miramar, y Manuel Iglesias, hermano de Laura, a quien asimismo le quitaron la vida en esa ciudad bonaerense. El último es miembro fundador de la agrupación ciudadana Atravesados por el Femicidio. Luego hablan además Pablo Iglesias, Claudia Acuña y otros ciudadanos solidarios.

Soledad y Facundo, hermanos de la víctima, y más parientes están entre los congregados. El mural queda a metros de la estación Núñez del Ferrocarril. «Verdad y justicia por Cecilia G. Basaldúa», se lee en el tapial junto al retrato de dos metros y medio de altura, obra de Carla Minnelly, artista venezolana del grupo Fuerza Mestiza. «Hacer realidad un sueño de amor requiere nunca dejar de soñarlo», proclama una bandera negra atada en una malla de alambre tejido. Es una frase de la asesinada, que además de mochilera era escritora, jugadora de hockey sobre hielo, cinturón negro de taekwondo, malabarista y artesana.

Comunicado difundido en las redes sociales de internet (galería de fotos).

«En el audio de María se menciona a esta fiscal, Paula Kelm, que es de Cosquín», indica Susana la cara restante del afiche; «es cómplice», afirma; «no investigaron el audio porque ella dijo que es falso; pero a ninguno de nosotros nos pareció falso; lo escuchó una psicóloga y dijo que es muy real; ahora la fiscal nueva está enfocada en la investigación de esto, saber de dónde salió ese audio, de qué teléfono, para poder ubicar a esa tal María, si es que está viva o es que la mataron y desaparecieron; la lucha sigue», mira a quienes la escuchan en silencio; «todos los años vamos a homenajear a Cecilia».

Los padres y hermanos de Cecilia Basaldúa.

La fiscal hoy a cargo se llama Sabrina Luciana Ardiles y pertenece a los Tribunales de Cruz del Eje. Fue nombrada este año. La precedieron Néstor Oscar Lingua (2024-2025), Raymundo Barrera (2023), Sergio Cuello (actuó en el juicio de 2022) y la citada Paula Kelm (2020-2021). Esta se ha desempeñado de manera controvertida en expedientes que vinculan a policías con hechos escabrosos. Según los Basaldúa, desvió la investigación hacia Lucas Bustos, el perejil del caso, único sentado en el banquillo durante el proceso oral de 2022. Sin pruebas que lo incriminaran, quedó absuelto.

Volante repartido por la familia de Cecilia Basaldúa.

Los padres de Cecilia dialogaban con Ardiles el 8 de octubre en los Tribunales de Cruz del Eje cuando otra funcionaria, la instructora del sumario, les informó que los restos de la víctima están ausentes de la morgue judicial de Córdoba. Como los padres nunca han sido consultados ni recibieron otra información al respecto, consideran que el cuerpo se encuentra desaparecido. Es la segunda vez que ocurre. La primera fue entre el 5 y el 25 de abril de 2020, desde que perdieron contacto con la joven hasta que fue hallada muerta en una zona semi rural con signos brutales de violencia.

Tiene la palabra Gustavo Melmann, papá de Natalia, otra víctima.

«Vamos a denunciar», anuncia Susana en el minuto 22 del audio de esta crónica; «los abogados están organizando con la Secretaría de la Mujer de Córdoba para presentar la denuncia y exponer a todos, obviamente; los de la Justicia, los de la Fiscalía, los responsables». La galería de diapositivas adjunta explica por escrito la situación y sus implicancias con cierto detalle. «Queremos saber qué pasó con el cuerpo de Cecilia», se titula. «Queremos denunciar otro acto de impunidad», plantea el desarrollo, «en el macabro proceso de investigación judicial que se lleva adelante desde hace cinco años».

Tiene la palabra Manuel Iglesias, hermano de Laura, otra víctima.

El relato de la tal María mencionado por Susana es una grabación difundida de manera anónima en las redes sociales de internet en agosto de 2020. En un estremecedor testimonio de 16 minutos, la supuesta testigo cuenta que la noche del 4 de abril fue a una fiesta en la casa de Mainardi, donde se había alojado Cecilia con su carpa en el patio, y presenció el horror. Aunque el Poder Judicial, en la persona de Paula Kelm, se negó de entrada a considerar esa voz una prueba válida, el audio es tan verosímil y minucioso que goza de amplia aceptación entre los conocedores del caso y la opinión pública.

«La Gendarmería puede comprobar si es real o falso», opina Gustavo Melmann sobre el relato en cuestión durante el homenaje; «tenés que pedir que las pericias se hagan en Gendarmería», le aconseja a Daniel; «no tengo ninguna duda de que quienes indican los padres son los autores materiales del femicidio; espero que el compromiso del ministro de Justicia que fueron a ver sea real y condenen de una vez por todas», se ilusiona; «acá, como en el caso de mi hermana y el de Natalia, está la Policía implicada», considera Manuel Iglesias, «la Policía y el Poder Judicial son cómplices muchas veces».

El Gobierno de Córdoba ofrece una recompensa de 12 millones de pesos a quien aporte información veraz. El Ministerio Público Fiscal de la provincia tiene habilitados varios teléfonos para recibir datos (la línea gratuita 0800 4440012 y los números 351 4287178, 3549 42025 y 351 4481016, interno 54081). Interviene también, para quien lo requiera, el Programa de Protección a Testigos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. La familia Basaldúa brinda en paralelo los contactos de sus abogados: Daniela Pavón (351 6640454) y Gerardo Battistón (351 5199408).