Sonia, mamá de Clara Bravo: «Les pido a los testigos que pierdan el miedo»

30/11/2023

Es una de las Madres del Dolor de Santiago del Estero congregadas en el Comité de Lucha contra la Impunidad y la Injusticia de la provincia. Su hija tenía 19 años y estaba embarazada, tal vez de mellizos, cuando en 2020 fue fusilada por la Policía. El 24 de noviembre marchó en la ciudad de Añatuya con motivo del tercer aniversario del crimen. La acompañó Patricia Carolina Isorni, mamá de Franco, estudiante de 23 muerto en circunstancias similares en la capital santiagueña. También participaron, entre otros familiares de víctimas, Juan y Carina Jaimes, papás de Felipe, que contaba 17 cuando falleció en un crimen vial en la ciudad de Loreto.

«Pido justicia», exclamó Sonia Córdoba; «soy una madre que hace tres años está esperando que salga el juicio de su hija; la familia misma se dio cuenta del disparo que tiene Clarita; hoy el caso de ella está [caratulado] como accidente de tránsito, no como homicidio; pero la familia pudo comprobar que es un asesinato, que el señor Cabrera le disparó a quemarropa; estábamos en pandemia, pero no por eso tenía derecho a dispararle; cuántos políticos han estado festejando su cumpleaños en pandemia y a ella solamente por salir fuera de horario la van a matar; nosotros exigimos justicia e igualdad para todo ser humano».

«Los disparos se sienten a varias cuadras, así que vecinos, testigos que hayan escuchado estoy dispuesta a recibirlos; voy a luchar hasta el último momento para conseguir todas las pruebas del homicidio de Clarita Bravo; sabemos que el papá de Coco estuvo esa noche en el sitio donde la mataron; tres MT [motocicletas policiales] la seguían; de a poco la familia se entera de las cosas; ciudadanos de Añatuya, pierdan el miedo, no esperen a cargar con la muerte de un ser querido; justicia es lo único que pido, cárcel perpetua para Coco y el policía; que las fiscales sean apartadas de su cargo por encubrimiento agravado».

«Encima miran para otro lado; matan y hacen de cuenta que es un pajarito, un mariposa; es lo que hicieron con Clarita; es lo que hicieron con Franco; es lo que hicieron con Felipe, con Franco Tévez, con Coria; son los más grandes asesinos, pero nosotros vamos a estar aquí para molestarles siempre, como una espina clavada; vamos a seguir haciendo marchas; vamos a venir a poner un cartel de Clarita y de todas las víctimas; no me importa que tengan un amigo, un primo, un pariente en el Poder Judicial; porque son todos una manga de lacras; eso es lo que son».

«Pero yo confío en la justicia divina; a Dios no se le va a escapar ni un pelo de lo que nos han hecho sufrir; la familia de Clarita sufre, llora; pero ustedes están tranquilos como si fuera que lastimaron un pajarito; hoy hasta los pajaritos sufren; mi hija no era un pajarito; se les va a terminar, se creen los héroes de Añatuya; justicia por Clarita, justicia por Toti, justicia por Checho, justicia por Franco Isorni, justicia por Felipe Jaimes; justicia por todas las víctimas y todos los casos impunes que hay en Santiago del Estero».

«Justicia es la palabra que no conocen los funcionarios judiciales de Santiago del Estero; funcionarios corruptos, vendidos; esa es la realidad que vivimos en la provincia; vamos a seguir reclamando, no nos vamos a callar; por eso salimos a caminar las calles; nos mataron un hijo; Clarita Bravo presente ahora y siempre; Clarita Bravo presente ahora y siempre; Clarita Bravo presente ahora y siempre».

«Estamos llegando; como siempre, hay más policías que familiares que salen a la calle a pedir justicia por derecho, porque nos corresponde; porque donde ellos están no hacen el encubrimiento total que hay de Clarita Bravo; tiene un disparo en la cabeza; la comisaría de Añatuya también es cómplice y asesina de Clarita por el encubrimiento que están haciendo; ella fue asesinada; le dispararon a quemarropa; ella estaba embarazada, se lo dijo su pareja, solo le pido a Dios que sea como vos, que tenga tu carita; qué hicieron, vamos a tapar el embarazo de Clarita; las fiscales, la Policía; que parezca un accidente».

«A ella la arrastraron y la dejaron morir como un perro; así fue el asesinato de mi hija; no tenían derecho a dispararle; cómo puede ser que el presidente podía festejar un cumpleaños con su familia, pero nosotros los santiagueños no; pero van a pagar lo que hicieron; van a pagar el encubrimiento que están haciendo; ella estaba embarazada; una madre no se equivoca, una madre dice la verdad; la llevé en mi vientre nueve meses, la crié; le di la mejor educación a mi hija, para que sea una profesional; pero no; qué hicieron cuando vino la pandemia; nos encerraron; como todo joven quería salir a la calle y vivir la vida».

«Eso es lo que mi hija quería, vivir la vida y disfrutar su embarazo; pero no; le dijeron vas a hacer lo que yo te digo o te meto un tiro; y lo hicieron, le metieron un tiro a Clarita; eso es lo que hizo la Policía de Santiago del Estero, no solamente a mi hija, también a mis nietos, que hoy tendrían tres años seguramente; ni de rodillas van a recibir mi perdón; recen para que Dios los perdone; en Añatuya todos saben que Clarita tiene un disparo; me dicen que no baje los brazos, que continúe en la lucha; se me caen las lágrimas; no tengo plata para comprar un fiscal o para comprar un testigo; pero el disparo salió de un policía».

«Había tres MT (motocletas policiales), aunque dicen que había una sola; de dónde salieron las otras dos; quién es capaz de responderme; ninguno porque todos se cagan en los pantalones; eso es lo que pasa, no tienen el coraje, no tienen las entrañas de una madre que crió una hija con sacrificio; eso es lo que pasa; total, si veo que matan a alguien, miro para otro lado y recibo unos pesitos; unos pesitos que sirven para que se limpien el culo; para eso les van a servir los pesitos y el silencio; voy a seguir reclamando justicia por Clarita; no solamente por ella, sino también por mis nietos, sus hijos por nacer».

El aviso de la protesta

Hoy nuevamente, luego de un receso estratégico, las Madres del Dolor de Santiago del Estero retoman sus marchas de pedidos de JUSTICIA a lo largo de la provincia. En este caso le toca acompañar en Añatuya a la Familia de Clara Mabel Bravo y de Toty Caceres, jóvenes asesinados y cuyo pedido de JUSTICIA nunca fue escuchado por el Ministerio Público Fiscal.
Es de notar que en Santiago del Estero reina la INJUSTICIA, que las autoridades judiciales que deben velar por la justicia para la víctima y su familia, son hombres y mujeres sin ética, ni valores morales, que anteceden sus propios intereses económicos y políticos, sobre las pruebas y el dolor de la pérdida de los hijos santiagueños a manos del Estado y la Policía.
En esta nueva etapa, donde firmemente creemos, que pronto brillará el sol de justicia en nuestra amada Argentina, comenzamos con una nueva exigencia:
Que el peso de la JUSTICIA recaiga con mano dura sobre todas aquellas autoridades judiciales que actuaron en contra de ley, no velando los intereses de las víctimas y actuando en pos del encubrimiento agravado de los homicidios de nuestros hijos.
No nos olvidemos de Clara.
No nos olvidemos de Toty.
No nos olvidemos de Franco.
No nos olvidemos de Felipe, Leo, Sergio, Checho y todos los demás hijos de nuestra sangre y de nuestra tierra, vidas arrebatadas por la corrupción del Estado santiagueño.
Los esperamos hoy 24 de Noviembre.
A las 17, Alem y Dumas.
Ciudad de Añatuya.