Osvaldo Guerrica Echevarría: «Los argentinos vivimos en una monarquía»
11/12/2025
por Lucio Casarini
El arquitecto porteño considera inconstitucional el manejo de las tierras fiscales, que debería pasar por el Congreso de la Nación. El audio de esta nota registra su voz junto a la de otros referentes con motivo del aniversario 150 del Parque 3 de Febrero y 35 de la Asociación Civil Amigos del Lago de Palermo, que preside.
«El año 2012 es clave; se crea la AABE, Agencia de Administración de Bienes del Estado, con el DNU 1382/12; un ente que se ve facultado para hacer y deshacer en las tierras nacionales en todo el país, más de diez mil hectáreas; en la Ciudad son 300 hectáreas, entre ferroviarias, militares desactivadas y el antiguo Mercado de Hacienda; ese decreto fue aprobado en seguida por los diputados de una comisión dedicada a eso; cuando un Gobierno tiene mayoría impone lo que quiere; la AABE tiene poderes omnímodos; con la firma del presidente y algún ministro amigo se vende cualquier predio en el país».
Osvaldo Guerrica Echevarría, arquitecto y presidente de la Asociación Civil Amigos del Lago de Palermo, habla con el micrófono en la mano. Es el 11 de noviembre. Un público abarrotado lo escucha en el entrepiso del Aura Café. Hace un siglo y medio de la inauguración del Parque 3 de Febrero, hito que coincide con el 35 aniversario de la entidad vecinal, ocurrido en el mes de abril. Una yapa destacada es el lanzamiento de Palermo, Amigos del Lago y después (II), libro del orador. Otra, Parque3palermo.com.ar, flamante página web que aglutina su archivo documental, décadas de trabajo concienzudo.
«Estamos en una monarquía donde la cabeza dispone qué tierras se pueden vender; esas son las facultades que tiene el Ejecutivo a través de la AABE; es más, fueron ampliadas en 2015, diez días antes de irse del poder la presidenta; pero esa administración no entregó nada, lo hizo Macri después en su período con la facultad plena que le dio el Gobierno anterior; para muchos, el malo era Macri y ahora el malo es Milei, que va a vender terrenos de la playa ferroviaria de Palermo; pero no se hacen cargo de que el origen es un DNU de 2012, totalmente inconstitucional, y ninguno de los partidos mayoritarios lo ha objetado».
Aviso difundido en la prensa.
Entre los congregados en el Aura Café se destacan Sonia Berjman, historiadora del espacio público porteño, con sus plazas y parques. Adrián Camps, exlegislador y actual vicepresidente de los Amigos del Lago. Gerardo Schiopetto, miembro fundador. Nora y Eduardo Iglesias, padres de Marcela, niña muerta por una escultura colocada ilegalmente en el Parque 3 de Febrero. Además de conocidos defensores de diferentes superficies verdes del área metropolitana: Alberto Aguilera, Hugo Campos, Angélica di Giácomo, Mónica Dittmar, Patricio Agustín Iglesias, Eduardo Valsechi, Mónica Ferro, Emilio Grass y otros.
«Agradecemos la presencia de todos ustedes», comienza el audio de esta nota en la voz del anfitrión; «Mary, la dueña del local; Alejandro y todos los que nos ayudaron; Daniel, que anda por ahí; Facundo con las fotos; Christian con el sitio web. Estamos en Palermo Viejo; el origen de todo esto es Palermo; o sea, antes del Parque 3 de Febrero existió Palermo, donde se creó el parque; como algunos de ustedes ya saben, el nombre viene de la capital de Sicilia; cómo apareció aquí; por un personaje que vino de allá, Giovanni Doménico (1560-1635), que castellanizado paso a ser Juan Domínguez».
«En ese momento, Sicilia y Nápoles pertenecían al Reino de Aragón; Italia no existía; por lo que a alguien de Sicilia se lo consideraba español; el señor comenzó a llamarse Juan Domínguez de Palermo; se casó con la hija de uno que había accedido a tierras, incorporó otras y esta zona fue bautizada los Bañados de Palermo. Pasó el tiempo; en el siglo 19, numerosas quintas fueron compradas por Juan Manuel de Rosas (1793-1877); en el siglo 20, Borges (1899-1986), que vivía por acá, escribió un poema donde dice que Buenos Aires se fundó en Palermo; María Luisa va a leer esa evocación, que es muy ocurrente».
Sonia Berjman conversa observada por Osvaldo Guerrica Echevarría.
«…Prendieron unos ranchos trémulos en la costa, / durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo, / pero son embelecos fraguados en la Boca. / Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo», suena en el ambiente la voz de la lectora, representante legal de los Amigos del Lago en instancias cruciales, que recita en el micrófono Fundación mítica de Buenos Aires, la rima publicada por Jorge Luis Borges en 1929. «Una manzana entera pero en mitá del campo / presenciada de auroras y lluvias y sudestadas. / La manzana pareja que persiste en mi barrio: / Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga…».
«Entonces, ya saben: Buenos Aires se fundó en Palermo, en una manzana a tres cuadras de acá», retoma Osvaldo su hilación. «Serrano ahora se llama Borges», aporta alguien desde el público. «Le cambiaron el nombre a Serrano desde Córdoba hasta Santa Fe», confirma el arquitecto; «la historia bien lo vale; Borges tiene tres poemas dedicados a Palermo, vamos a leer uno más tarde referido a Rosas; hay otro de los portones de Palermo que están en la foto que ustedes ven acá», señala una lámina; «en Plaza Italia, atravesando Sarmiento, donde nace la calle, estaban esos portones gigantescos…».
«…Un acceso monumental hecho en 1874, cuando no había nada ahí; Plaza Italia era un barrial, no existía todo esto; estamos recordando los 150 años [sesquicentenario] de la inauguración del parque, que tiene una pequeña historia; en este plano que ven acá voy a marcar con un puntero», acerca la vara de madera a la pared; «esto es la avenida Santa Fe; esto es el río; en Figueroa Alcorta estaba la orilla; es un plano del ingeniero polaco Jordan Wysocki (1839-1883); como ven, dice Gran Parque Central de Palermo; la intención de Sarmiento no fue ponerle 3 de Febrero, sino Palermo, nombre que tenía desde hacía rato».
Osvaldo Guerrica Echevarría le alcanza el micrófono a María Luisa.
«Este es el actual Jardín Botánico; esta es la parte ocupada por la Sociedad Rural; este es el actual Jardín Zoológico o Ecoparque; esta es la actual Sarmiento; esta es la actual Avenida del Libertador; acá está el Caserón de Rosas, todavía en pie [será demolido en 1899 por el intendente Adolfo Bullrich]; como ven, el río estaba ahí nomás; incluso había un puerto de Palermo; estos son un poco los antecedentes; cuando se inaugura el Parque 3 de Febrero, en este día de hace 150 años, lo que estaba parquizado era lo que hoy sería la Plaza Sicilia, que es donde está el monumento a Sarmiento».
«En la esquina opuesta se encuentran este laguito y este kiosco, que forman parte del casco original del parque; es el Lago Victoria Ocampo, en Figueroa Alcorta y Sarmiento, en las cercanías; es un laguito medio oculto; este es el inicio, después va creciendo la parquización [en cuyo diseño fue determinante Carlos Thays (1849-1934), arquitecto, naturalista, paisajista, urbanista, escritor y periodista francés que dejó una huella profunda en Argentina y Uruguay]; tengan en cuenta que las 541 hectáreas que habían sido de Rosas se empiezan a fraccionar y entregar a clubes e instituciones privadas».
«Esta es la historia del Parque 3 de Febrero, su creación, ampliación y disminución; como dije, originalmente estas tierras pertenecieron a Juan Manuel de Rosas, que hizo una parquización a orillas del río y construyó un camino, lo que hoy sería una autopista: el Camino de Palermo; si me pongo a explicar todo esto podemos llegar al día de mañana; está en el libro [menciona su obra Palermo, Amigos del Lago y después, un tesoro que valorarán generaciones venideras de investigadores]; volviendo a Rosas, quiero hacer leer el poema que Borges le hizo, porque es muy interesante cómo lo describe».
Video creado por Osvaldo Guerrica Echevarría.
«…Famosamente infame / su nombre fue desolación en las casas, / idolátrico amor en el gauchaje / y horror del tajo en la garganta», interpreta un voluntario la copla Rosas, que integra el volumen Fervor de Buenos Aires, de 1923. «Hoy el olvido borra su censo de muertes, porque son venales las muertes / si las pensamos como parte del Tiempo, / esa inmortalidad infatigable / que anonada con silenciosa culpa las razas / y en cuya herida siempre abierta / que el último dios habrá de restañar el último día, / cabe toda la sangre derramada. / No sé si Rosas / fue sólo un ávido puñal como los abuelos decían…».
«Leímos dos poemas de Borges, estamos en el siglo 20, casi 1990, para los que recién llegan», sintetiza Osvaldo Guerrica Echevarría; «la historia del Parque 3 de Febrero empieza nuevamente o tiene un significado distinto a partir de la aparición de Amigos del Lago», considera; «un surgimiento casual, entre comillas; todo el parque, los Bosques de Palermo, estaban hechos una porquería, por un abandono total de la entonces Municipalidad, liderada por un célebre licenciado en Letras, que muchos de ustedes conocieron, Carlos Alfredo Grosso [intendente porteño entre 1989 y 1992]».
Nora y Eduardo Iglesias, padres de Marcela Brenda.
«Era licenciado en letras, yo siempre lo resalto: un licenciado en letras en el Gobierno durante el menemato, con Carlos Saúl Primero en la presidencia; no voy a dar más detalles; el plan para salvar el espacio verde era entregarlo en concesión; directamente desaparecía medio complejo; aparte de todas las amputaciones que había sufrido históricamente, desaparecía medio parque, entre Dorrego y La Pampa; el Lago de Regatas [mayor espejo de agua del área] incluido; iba a convertirse en un circuito de lanchas de motonáutica encabezado por el entonces campeón mundial del rubro, [Daniel] Scioli».
«El plan era hacer un hotel cinco estrellas en una plaza sobre la calle La Pampa; entregar medio parque en concesión; el Golf, todo lo que se pudiera entregar; Amigos del Lago de Palermo había nacido un par de meses antes solamente, debido al estado desastroso del predio; no sabíamos qué estaban pensando estas mentes ilustres; cuando nos enteramos ya estaba formado Amigos del Lago, que había comenzado a existir en abril de 1990; por lo que este año cumplimos 35; de paso, les digo que somos dos los sobrevivientes de aquella comisión directiva fundadora, Gerardo Schiopetto y yo, acá presentes».
Adrián Camps ostenta el premio que ganó en el sorteo final del evento.
«Ahí empezó; nos enteramos de las barbaridades que querían hacer y el desastre que era el parque», explica Osvaldo Guerrica Echevarría; «Amigos del Lago se empezó a mover; no teníamos experiencia anterior, ni el tema existía en Buenos Aires; empezamos a pelear, pero no sabíamos bien cómo hacer ni qué hacer», reconoce con una sonrisa; «no existía internet, por lo que repartíamos unos volantitos en el parque con Gerardo y otros más; la cuestión es que armamos un primer abrazo al lago, juntamos 500 personas, que no sabíamos de dónde habían venido», se asombra; «así empezó toda una épica».
«Voy a interrumpir este relato para mostrarles el sitio virtual que hicimos, que es del Parque 3 de Febrero y los Amigos del Lago, una asociación indisolublemente unida a la historia del predio», mira el anfitrión una pantalla erguida sobre una mesa; «confiamos, le dimos los elementos a este señor, que lo realizó, Christian Doyle; se llama como mi hijo; él les va a mostrar cómo es el portal para que lo puedan recorrer; acá hay mucho material escrito que pueden bajar en PDF: están el libro anterior, el libro nuevo y folletos informativos sobre diversos lugares del parque; él les va a mostrar; Christian, todo tuyo».
Parque3palermo.com.ar, es el enlace que permite ingresar a la página web. Se trata de un compendio virtual de acceso libre dedicado al pasado y el presente del parque y la peña vecinal. Entre otros recursos, aloja los contenidos del libro Palermo, Amigos del Lago y después, que suma dos ediciones, la primera de 2006 y otra de 2025, corregida y ampliada. El público encontrará relatos históricos, planos, fotografías, artículos periodísticos, documentos legislativos, desarrollos audiovisuales y más. El material puede descargarse de forma gratuita. El artífice es fundador y adalid de la firma Augent-doyle.com.ar.
Aviso difundido en la prensa.
«Ya que nos reunimos tantos, prefiero que no sea solo patrimonio mío hablar, tienen la palabra todos los que quieran decir algo sobre esto o sobre lo que sea», continúa el organizador de la velada y pasa el micrófono. «Quiero destacar la presencia de una persona que se puso atrás de todo», vuelve a tomar la palabra tras algunas intervenciones, «el vicepresidente de los Amigos del Lago de Palermo, el diputado de mandato cumplido Adrián Camps; no solo lo vamos a aplaudir, además lo vamos a escuchar; la Ciudad tiene tres reservas ecológicas, dos de las cuales salieron del despacho de Camps».
Las dos áreas impulsadas por el otrora legislador son la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria, barrio de Belgrano, y la Reserva Ecológica Lago Lugano, barrio de Villa Soldati. La restante es la Reserva Ecológica Costanera Sur, barrio de Puerto Madero. La primera ofrece biodiversidad y recreación, con senderos y vistas al río. La segunda tiene humedales y pastizales, es ideal para la vida silvestre y actividades educativas. La tercera es la más extensa, con 350 hectáreas y 2000 especies animales. Son pulmones naturales integrados en un circuito de más de 100 km, la Ecoruta del Río de la Plata.
«En el Parque 3 de Febrero cambiábamos de director general de Espacios Verdes cada año», recuerda el arquitecto antes de la reflexión de Camps, «nombraban a cualquiera y cuando ya más o menos se había enterado de qué se trataba, lo cambiaban; el colmo fue en 2016; en vez de un director nombraron un gerente operativo; decidimos entrevistarlo, pensamos vamos a ver qué dice; nos encontramos con un chico de 26 años, el mismo tiempo que nosotros teníamos como asociación; era oriundo de Neuquén o Río Negro; o sea que ni siquiera el padre lo había traído de chico al parque; obviamente, cero de todo».
«Quiero destacar que acá hay gente del Gran Buenos Aires, los restos de lo que en algún momento fue APEVU, la Asamblea Permanente por los Espacios Verdes Urbanos, que reunía más de 30 organizaciones; la mitad era del Conurbano», agrega Guerrica Echevarría; «por acá anda Patricio, de Villa Adelina, donde tuvieron un triunfo con la obtención de un parque», le da la palabra al susodicho. «Quiero hacer notar también la presencia de los padres de Marcela Iglesias», presenta luego al matrimonio; «todos recordarán la tragedia que sucedió en el parque hace 29 años, acá están Nora y Eduardo».
Osvaldo Guerrica Echevarría presenta a Christian Doyle, creador de la página web.
«Quiero pasarle el micrófono a un extranjero, Alberto Aguilera, amigo de la Comuna 3», bromea después el anfitrión al introducir a otro de los presentes. «Hugo Campos, de Saavedra», es el siguiente expositor. «María Angélica di Giácomo, la señora de Basta de Mutilar Nuestros Árboles», aporta también su punto de vista. Ella lidera este grupo iniciado en 2012 en la Ciudad de Buenos Aires. Sus miembros son ciudadanos que difunden los beneficios de una arboleda frondosa. Dedican su esfuerzo a trabajar por la conservación y protección del patrimonio. Además, denuncian su permanente destrucción y maltrato.
«Acá hay un video mudo con la historia del Parque 3 de Febrero y los Amigos del Lago de Palermo», vuelve a escucharse la voz de Guerrica Echevarría, que observa la página web desplegada en la pantalla; «están tus libros, Sonia», se dirige a Berjman; «acá habla de superficie de espacios verdes durante el siglo 20 y la disminución es asombrosa; de siete metros cuadrados por habitante que teníamos en 1900, ahora quedan cuatro; sin posibilidades de ampliarlos para los gobiernos y sus funcionarios, tanto nacionales como de la Ciudad; englobo a todos los de los últimos 30 años, no se salva nadie».
«No hay posibilidad de aumentar los espacios verdes de la Ciudad, si no es con las tierras nacionales en manos ferroviarias y militares», explica. «¿Y la Ciudad Judicial?», pregunta alguien del público. «También es terreno nacional», contesta el presidente de los Amigos del Lago de Palermo; «hay una cosa, da toda la impresión de que esos terrenos están reservados para la especulación inmobiliaria, porque la legislación, la Constitución Argentina faculta al Congreso para disponer el uso y la enajenación de las tierras nacionales; uno de mis informes está específicamente dedicado a eso».
Osvaldo Guerrica Echevarría con dos referentes de los espacios verdes.
«Atribuciones del Congreso», se titula el capítulo cuarto de la Ley Fundamental de la República. «Art. 75.- Corresponde al Congreso», introduce y a continuación enumera 32 artículos. «5. Disponer del uso y de la enajenación de las tierras de propiedad nacional», establece. El capítulo cuatro completa su desarrollo con la siguiente advertencia, que previene abusos. «Art. 76.- Se prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas de administración o de emergencia pública, con plazo fijado para su ejercicio y dentro de las bases de la delegación que el Congreso establezca».
«Qué ha pasado; hubo gobiernos que decidieron hacer actos individuales, llamémoslos accidentales, de vender tierras a través de organismos que no estaban habilitados», apunta Guerrica Echevarría; «¿oyeron a alguien denunciar que la AABE no tiene facultades reales para vender? Al contrario, todos la apoyan; IRSA, Constantini, el que quieran; se hacen de tierras que son nacionales mediante la AABE, que no está legitimada; esto es denunciado por nosotros solamente; dicen qué malo que es Macri o qué malo que es Milei; sí, son malos, malísimos; pero quién les dio las facultades; de eso no se hacen cargo».
«Explico esto; el dominio de un terreno es del Estado Argentino; pero [en el ámbito porteño] el que pone la normativa para ver qué se puede hacer o no en ese espacio es la Ciudad, que fabrica esa disposición a medida con la firma del presidente; este actúa como un monarca, un señor o un duque. En 2012, el Ejecutivo Nacional mandó una orden a sus diputados en la Legislatura Porteña para urbanizar las tres playas ferroviarias más importantes: Palermo, Caballito y Liniers; las dos primeras tenían 16 hectáreas cada una, la tercera 42; tanto Caballito como Palermo son de las zonas más caras».
Osvaldo Guerrica Echevarría explica el plano realizado en 1874 por el ingeniero polaco Jordan Wysocki.
«Ese proyecto fue impulsado por tres diputados: Aníbal Ibarra, Gabriela Cerruti y Juan Cabandié; no sé si les suenan; todo el bloque hizo un acuerdo con el PRO, su enemigo, y sacaron la ley para urbanizar las tres zonas; o sea que en eso no hay discusión, en los negocios no nos oponemos», hace un gesto indignado; «ahora, Estación Buenos Aires también entró en el negocio», señala un área que, según promociona el mismísimo Gobierno Porteño, ofrece «56 edificios con terrazas y espacios verdes, más de 2300 departamentos de uno a cuatro ambientes», para reproducir unas pocas cifras ilustrativas.
«Paradójicamente, en el barrio surgió un grupo de vecinos que apoya la Ley de Urbanización [de la playa ferroviaria]», vuelve el organizador de la velada a Palermo, «con el argumento de que de otra manera no puede haber espacios verdes; lógicamente, sabemos a quién responden; en realidad, deberían pelear para que se derogue esa norma y sea todo espacio verde». Por ejemplo, un desarrollo inmobiliario fastuoso bautizado Palermo Green, de amplia campaña publicitaria, ocupa 11 hectáreas en nombre de Playas Ferroviarias SA, sociedad estatal creada justamente en 2012, lo que son las casualidades.
«La playa de Palermo es la más valiosa», destaca Osvaldo Guerrica Echevarría en el Aura Café. «Hay millones de dólares supuestos o figurados que ponen en comprar un terreno; después se construye con la plata de los blanqueos que ordena el Estado Nacional ¿Tienen dinero narco o de no pagar impuestos o del contrabando? Bueno, pónganlo acá», sintetiza el arquitecto con sarcasmo la mecánica de las tratativas; «esa es la lucha más inmediata», concluye. «Gran Parque Central de Palermo», reza expuesta en la pared la lámina que reproduce el plano de 1874 de Jordan Wysocki, el ingeniero polaco.