Daniel Basaldúa: «Al intendente no le cuesta nada contestar mi pregunta»

1°/5/2025

El papá de Cecilia Gisela, la escritora, deportista y mochilera porteña asesinada en 2020 en Capilla del Monte, provincia de Córdoba, marchó junto a Susana, la mamá de la víctima, y una multitud al cumplirse cinco años del femicidio. Fabricio Díaz, el jefe comunal, que ya ocupaba el cargo en la época del crimen, es uno de los nombres que la familia considera en deuda.

«Invito a Fabricio, el intendente, a que nos acompañe en la marcha, estaría bueno», comenta Alberto Daniel Basaldúa en diálogo telefónico con Una Radio (FM 98.1) de Capilla del Monte. Para dar la entrevista se ha detenido a mitad del viaje de 800 kilómetros desde la Capital Federal hacia la ciudad donde fue asesinada la mayor de sus cuatro hijos. Es la tarde del 24 de abril, víspera del aniversario número cinco del hallazgo del cuerpo luego de casi tres semanas de búsqueda. El padre habla al manubrio de su camioneta mientras Susana, mamá de la víctima, le ceba el mate amargo desde el asiento del acompañante.

Cecilia Gisela Basaldúa, escritora, deportista y mochilera porteña, tenía 36 años cuando el 5 de abril de 2020 desapareció en la ciudad aledaña al cerro Uritorco, provincia de Córdoba, adonde había llegado con la intención de inspirarse para pasar en limpio un libro sobre su reciente viaje por Latinoamérica. Lucas Adrián Bustos, un peón de albañil de 23 años, hasta hoy único detenido, fue acusado de violarla y asesinarla. Pero un juicio realizado en 2022 en los Tribunales del Cruz del Eje absolvió al muchacho después de quedar demostrado que nunca hubo, ni remotamente, pruebas que lo incriminaran.

Aviso de la recompensa vigente para quien aporte información.

«Quiero agradecerles a todos por escucharnos y por apoyarnos», se emocionará Daniel al día siguiente del reportaje telefónico, el 25 de abril, dirigiéndose en el micrófono al gentío congregado en la Plaza San Martín de Capilla del Monte; «recuerden que ustedes tienen derechos, no se achiquen y vayan por esos derechos; si van a hacer una denuncia y les dicen no porque es domingo, nada, tiene que haber alguien que tome la denuncia un domingo; para eso les pagan y para eso tienen que estar; son todas mentiras; capaz que va una chica toda asustada porque le pegaron y se va a la casa y eso le cuesta la vida».

Quien habla (el fragmento transcripto empieza en el minuto 28 del audio de la nota) está de pie bajo un toldo improvisado junto al Jardín de la Memoria, un espacio entre los árboles dedicado a las víctimas de la violencia. A su lado se encuentra Susana, que acaba de hablar. El atardecer se vuelve noche y el matrimonio puede distinguirse gracias a los últimos destellos del ocaso. Los dos centenares de ciudadanos que observan en silencio acaban de recorrer con ellos un kilómetro de protesta callejera al sonido de los cantos y los bombos. El momento más álgido fue la parada en la vereda de la Comisaría.

Fabricio Díaz, intendente de Capilla del Monte.

«Por eso el pueblo siempre tiene razón y es el que tiene que salir a la calle y el que va a cambiar la historia», continuará el padre de la escritora; «si el intendente no les arregla una luz, salgan a protestarle a Fabricio, que a todo esto no vino a acompañarme a la marcha; vieron que yo amablemente lo invité y no se anima; porque me tiene que decir si realmente el estuvo cuando encontraron el cuerpo de Cecilia; a mi me lo dijo Luna, que el intendente estuvo ahí con el comisario; nunca me lo dijo Fabricio; le estoy preguntando y no le cuesta nada contestar o decir Daniel esta mintiendo, yo no estuve ahí».

Daniel y Susana Basaldúa durante el homenaje en la Plaza San Martín de Capilla del Monte.

Walter Luna es arrendatario del campo donde apareció el cadáver. Un hijastro suyo descubrió los restos de Cecilia mientras pasaba buscando una yegua. Se trata de un sitio de difícil acceso, que requiere abrirse paso en la vegetación con machetes, alejado varios kilómetros del casco urbano. Queda a la altura del km 86/87 de la Ruta Nacional 38, aledaño al basural a cielo abierto del Municipio y al río Calabalumba. Cerca de allí se encuentra una formación llamada Cueva de la Leona o de los Perros. Luna declaró en el juicio que cuatro días antes había estado justo en el área y no había visto nada. «Estoy 100% seguro», afirmó.

Susana y Daniel el 26 de abril en los Tribunales de Cruz del Eje, que llevan la causa.

Fabricio Díaz, de extracción peronista, es intendente desde 2019, cuando ganó las elecciones con el partido Unión por Córdoba. El caso marcó la primera etapa de su mandato. «Este hecho lo vivimos con mucha tristeza y dolor porque son cosas que uno nunca espera ni está preparado para afrontar», declaró luego del juicio realizado en 2022; «acompañamos siempre en el dolor a la familia de Cecilia y a todas las personas que acompañaron y acompañan esta causa, que es colectiva en Capilla del Monte». En 2023 obtuvo la reelección en nombre de una agrupación local llamada Proyecto Capilla.

Presuntos responsables de autoría material, complicidad y encubrimiento.

«Esperamos que se sume más gente del pueblo, que la gente se comprometa y acompañe», había rogado Susana en el micrófono (desde el minuto tres del audio de la nota) antes de las palabras de su marido; «porque esto que la pasó a Cecilia le puede pasar a cualquiera; la quisieron captar para trata, para algo que ella no quiso, para algo que ella no era y por eso la mataron; la mataron por ser valiente; igualmente, no tengan miedo; denuncien; ella luchó por todo, luchó por toda la pobreza que vio en Centroamérica; vino acá para escribir su libro porque dijo que era un pueblo tranquilo y acá encontró la muerte».

Los Basaldúa vislumbran una trama judicial, policial y narco. Señalan a Mario Mainardi, supuesto expolicía y vendedor de droga (lo consideran el principal sospechoso); Viviana Juárez, presunta colega del segundo rubro; Ramón Ubaldino López, cabo; Ariel Daniel Zárate, uniformado hoy cesante (recibió una condena por violencia de género); entre otros. La mochilera, sin chance de armar su carpa en el camping municipal, clausurado por la pandemia, preguntó a los lugareños. Así dio con Juárez, que le presentó a Mainardi, que le ofreció el patio de su domicilio. Apenas unas horas más tarde sucederá el horror.

Frase textual escrita por Cecilia en su diario de viaje por Latinoamérica.

Un indicio elocuente del marco siniestro de la intriga es que varios de los que lideraron la pesquisa permanecen hoy por hoy privados de su libertad por perpetrar crímenes gravísimos contra mujeres. Diego Gustavo Concha, exdirector de Defensa Civil de la provincia, cumple la pena máxima como responsable de la muerte de Luana Ludueña, bombera voluntaria de 26 años, y por agredir a su exesposa. Diego Bracamonte, excomisario departamental, se encuentra en la cárcel también por violencia de género. Igual que el aludido Zárate, exsubcomisario. Adrián Lúquez, ídem, amenazó a la pareja con arma de fuego.

«Porque hay mucha gente oscura, mucha gente que vende droga, que se dedica a eso y la Policía los encubre», dilucidó Susana ante la multitud en la Plaza San Martín; «tenemos un intendente que tampoco se hizo presente y queremos pedirle la palabra, que diga qué es lo que piensa y qué es lo que hace por su gente; para eso pagan los impuestos; hagan valer sus derechos, no se dejen amedrentar por esto; ellos tienen la obligación de cumplir por toda la plata que recibe el Municipio; que estén en condiciones las escuelas, que las mujeres se sientan protegidas, que haya un centro para la mujer que sea serio…».