«Cecilia era morochita y pensamos que eso seguramente le jugó en contra»
13/5/2026
por Lucio Casarini
Susana y Daniel, padres de Cecilia Basaldúa, exigen justicia para la mochilera asesinada hace seis años en Capilla del Monte, Córdoba. Aguardan la identificación del cuerpo, al parecer arrojado a una fosa común. El excomisario Diego Bracamonte, presunto encubridor, acaba de ser condenado por otros delitos gravísimos.
Un indicio elocuente del marco siniestro es que quienes iniciaron la pesquisa están presos por crímenes monstruosos contra mujeres. Diego Gustavo Concha, exdirector de Defensa Civil provincial, cumple perpetua por la muerte de la joven bombera Luana Ludueña (que se suicidó después de que el funcionario la violara) y por atacar a su exesposa. Diego Bracamonte, excomisario departamental, acaba de ser condenado, entre otros desmanes, por agredir sexualmente a una familiar. Ariel Daniel Zárate, exsubcomisario, está sentenciado por violencia de género. Adrián Lúquez, ídem, fue detenido por lo mismo.
Bracamonte fue castigado esta mañana por la Cámara del Crimen de Cruz del Eje, que le asignó 13 años y 10 meses de cárcel, como autor de aberraciones cuya gravedad el fallo reitera hasta el hartazgo: abuso sexual gravemente ultrajante agravado, promoción de la corrupción sexual agravada, desobediencia a la autoridad y amenazas también agravadas. El convicto reconoció su culpa en todos los cargos durante un juicio de modalidad breve. Para preservar a la damnificada del primer hecho y evitar una revictimización, lo único que se ha informado es que es una mujer del entorno directo.
El forajido fue hasta 2022 jefe de la Unidad Departamental de Punilla Norte, uno de los puestos más encumbrados de la Policía de Córdoba. Su carrera se interrumpió al ser destituido como consecuencia de la muerte de Jonathan Romo, de 36 años, en la comisaría de La Falda, caso que tiene tres policías procesados. En 2020, había coordinado la investigación del crimen de Cecilia Gisela Basaldúa, que derivó en la detención de un perejil, Lucas Adrián Bustos, un peón de albañil de 23 años luego absuelto en juicio oral y público. En 2024, el excomisario será detenido por violencia de género.
Cecilia Gisela Basaldúa apareció muerta con signos de violencia el 25 de abril de 2020 en Capilla del Monte, Córdoba.
Diego Bracamonte, excomisario y presunto encubridor del crimen de Cecilia Basaldúa, acaba de ser condenado por otros hechos gravísimos.
«La Justicia, como dice la palabra, está para hacer justicia», comentó Daniel Basaldúa, el padre de la mochilera porteña, sobre las irregularidades del sumario; «yo no quiero que metan preso a un pibe, quiero que metan a los que hicieron lo que hicieron», explicó acerca del procesamiento de Bustos sin indicios; el hombre pronunció estas palabras durante una conferencia de prensa que brindó junto a su esposa Susana el 25 de abril, sexto aniversario del hallazgo del cuerpo de su hija, en la rotonda de entrada del Cementerio San Vicente de la ciudad de Córdoba; «por qué el Poder Judicial está tapando».
Los Basaldúa visitaron la necrópolis para liderar un homenaje en la fosa común donde se encontrarían los restos de Cecilia. El cadáver, según les informaron, ocuparía el segundo de tres ataúdes puestos bajo tierra. Algo áun pendiente de ser ratificado. El Equipo Argentino de Antropología Forense debe realizar un examen genético que confirme si efectivamente se trata de los despojos de ella. Hasta entonces, el occiso se considera desaparecido, situación que padece desde 2021, cuando fue retirado de la morgue judicial por manos ignotas, a espaldas de la familia, y arrojado en ese pozo sin lápida.
Los padres de Cecilia Basaldúa y sus allegadas junto a la virtual fosa común, Cementerio San Vicente, ciudad de Córdoba, 25 de abril.
Los padres de Cecilia Basaldúa junto a sus allegados el 25 de abril en la rotonda de entrada del Cementerio San Vicente.
«A la gente de Capilla siempre le digo: ustedes tuvieron la suerte de que le pasó esto a Cecilia», continuó Basaldúa durante el diálogo a la intemperie con los periodistas; debido a la llovizna, varios paraguas cubrían a los padres; «ella evitó muchas muertes más, no tengan duda; ahí hay gente violenta», denunció acerca de Capilla del Monte, donde su hija había llegado buscando una atmósfera apacible en la que poder sentarse a escribir un libro; «hace poquito me dijeron que habían agarrado a una chica y la quisieron violar; ahora, cualquier cosita que pasa o salta, me llaman a mí y yo estoy en Buenos Aires».
Los Basaldúa partieron el 24 de abril de su hogar del barrio porteño de Núñez (casa natal de Cecilia, la mayor de cuatro hijos), a bordo de su camioneta particular. Al cabo de 700 kilómetros arribaron a la ciudad de Córdoba. Al día siguiente se acercaron al campo santo. Horas después continuaron hacia Capilla del Monte, distante 100 kilómetros. En la urbe del crimen lideraron una marcha pacífica que tuvo su momento cúlmine frente a la Comisaría. El 27 de abril recorrieron 40 kilómetros suplementarios hasta los Tribunales de Cruz del Eje, donde fueron recibidos por la fiscal Sabrina Luciana Ardiles.
Sabrina Luciana Ardiles, fiscal del caso Cecilia Gisela Basaldúa.
Los padres de Cecilia Basaldúa en el Memorial de los Desaparecidos, Cementerio San Vicente, 25 de abril.
La foto de cabecera de esta cobertura retrata a Daniel y Susana el 25 de abril junto a una multitud de ciudadanas solidarias en el Memorial de los Desaparecidos del Cementerio San Vicente, que conserva restos de 86 inhumados clandestinamente durante la última dictadura. Un número todavía mayor permanece anónimo. La identificación está a cargo del mencionado Equipo Argentino de Antropología Forense, que acaba de reconocer a 17 personas enterradas en condiciones igual de tremebundas en La Perla, el peor centro clandestino de detención, tortura y exterminio de la provincia de Córdoba.
Aviso difundido por el Gobierno de Córdoba.
Los papás de Cecilia Basaldúa junto a sus abogados Daniela Pavón y Gerardo Battistón, Tribunales de Cruz del Eje, 27 de abril.
Cecilia Basaldúa sumaba 36 años cuando llegó a Capilla del Monte el 21 de marzo de 2020 con el plan de instalar su carpa, inspirarse y terminar un relato escrito sobre su odisea de cuatro años y medio viajando a dedo por el continente. Entre 2015 y 2019 había concretado una epopeya desde México hasta Argentina. Sin chance de ir al camping de la localidad cordobesa, clausurado por la pandemia, quedó a la deriva, al igual que muchos otros turistas. Al cabo de dos semanas y pico de cuarentena, el 5 de abril de 2020, desaparecerá. Su cadáver será descubierto 20 días después con signos de violencia.
Los padres de Cecilia Basaldúa y sus allegadas el 25 de abril junto a la virtual fosa común; Graciela Olmos, vecina de Capilla del Monte, aparece junto a Daniela Pavón, abogada de la familia.
La familia de Cecilia acusa a Mario Gabriel Mainardi, supuesto expolicía y vendedor de droga; Viviana Juárez, alias vivi Rasta, socia del segundo rubro; Ramón Ubaldino López, cabo; Ariel Daniel Zárate, el que está preso por violencia de género; entre otros. Todos son delatados en un audio hecho público a través de las redes sociales de internet que algunos proponen incorporar al sumario. La voz del relato es femenina y se presenta como María, virtual testigo directa de la barbarie. Entre diferentes detalles reveladores, la grabación incrimina a Paula Kelm, primera fiscal del caso, como encubridora.
Los padres de Cecilia Basaldúa el 25 de abril durante la conferencia de prensa en la rotonda de entrada del Cementerio San Vicente; están Claudia Martínez, secretaria de la Mujer de Córdoba, y Daniela Pavón, abogada del matrimonio.
«Se está cumpliendo lo que dijo Cecilia, van a ir todos presos», agrega el padre en conversación telefónica con el autor de esta nota, recordando el audio de la tal María, que describe una fiesta en la casa de Mainardi; este le había cedido su patio a la mochilera para armar la carpa; en ese contexto, el anfitrión y los demás, de acuerdo con la grabación, van acorralando progresivamente a la joven hasta que desatan la violencia física; «Ariel Zárate; Diego Concha; Ariel Luna, periodista; Diego Bracamonte; los dos López [Ramón y Gerardo], la Vivi Rasta, Mainardi, la supuesta novia de Mainardi, etcétera, etcétera».
Los padres de Cecilia Basaldúa el 25 de abril en la antigua estación ferroviaria de Capilla del Monte, actual Secretaría de Turismo, horas después de visitar la fosa común.
La fiscal Ardiles efectuó el 9 de mayo un relevamiento en el terreno con la intención de reconstruir los últimos movimientos de Cecilia y contrastarlos con las 30 declaraciones testimoniales tomadas por la funcionaria. Estuvieron además durante la recorrida Silvia Patricia Rivera, fiscal de Instrucción, y Gerardo Battistón, abogado de la familia Basaldúa por la subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación. El itinerario supuso en algunos tramos como una especie de ejercicio de turismo aventura, porque el sitio del hallazgo del cuerpo es un área rural de difícil acceso, en un codo del Río Calabalumba.
Cecilia Gisela Basaldúa viajó a dedo desde México hasta Argentina entre 2015 y 2019.
«Lo mínimo que tenemos que pedir es que haya justicia», continuó Daniel durante la conferencia de prensa del 25 de abril en la rotonda del Cementerio San Vicente; «que, realmente, si se mandaron una macana los que lo hicieron, que vayan presos, que cumplan lo que tengan que cumplir; no es que porque sea un vendedor de droga, porque sea un dealer o porque esté en el negocio de la trata, esas cosas…», enumera; «por lo menos, el Poder Judicial es gente que ha estudiado, gente muy capaz, preparada», plantea; «no puede ser que agarren a cualquiera y lo metan preso y si es humilde más»
Los padres de Cecilia Basaldúa el 25 de abril frente a la Comisaría de Capilla del Monte, horas después de visitar la fosa común.
«La Cumbre, Capilla del Monte, La Falda y San Marcos Sierra son destinos comunes para el arribo de marihuana, cocaína y otras sustancias ilegales, como también para el asentamiento de pequeñas bandas marginales», cuenta el periodista Mauro Federico en su libro País narco. Tráfico de drogas en Argentina (2012). La investigación del flagelo se ha ido ampliando después con títulos sugerentes: Narcosur, de Cecilia González (2013); Narcolandia, de Virginia Messi y Juan Manuel Bordón (2014); Historia de la droga en la Argentina, del mismo Mauro Federico e Ignacio Ramírez (2015).
«Si tienen intereses, que se jodan, viejo», exclamó Basaldúa sobre los entramados del poder; «no puede ser que maten a alguien y después investiguen más a la familia; nosotros psicológicamente [fuimos afectados]; al principio nos llamaban a cada rato a ver cómo éramos nosotros, como estábamos constituidos, cómo era Cecilia y le inventaron el problema psicológico», recordó una de las conclusiones de la pesquisa coordinada por Bracamonte, en un intento macabro de responsabilizar a la víctima por la iniquidad que sufrió; «porque estaba loca», agregó indignado el padre; «es lo que decían».
Los padres de Cecilia Basaldúa el 25 de abril marchando por Capilla del Monte, horas después de visitar la fosa común.
«Es la forma en que se maneja la policía en Capilla del Monte, en Córdoba, en todos lados», intervino Susana de pie al lado de su marido, debajo de los paraguas que los protegían de la llovizna; «en todos los casos es lo mismo, no cambia; hasta que la Justicia no actúe con seriedad, como corresponde, esto va a seguir pasando», lamentó; «pedimos la realización del análisis de ADN para corroborar que sea el cuerpo de Cecilia, porque, con tanta mentira, no sabemos si está ahí nuestra hija», señaló sobre la supuesta fosa común, donde hace solo minutos realizaron el tributo; «es una incógnita».
«Nosotros somos simples mortales, somos los papás de Cecilia», suspiró el esposo; entre los que escuchaban al matrimonio se encontraban Daniela Pavón y Giselle Videla, abogadas de la familia, y Claudia Martínez, secretaria de la Mujer de la provincia; «ella nos puso en este lugar», trascendió; «ella quería ser conocida, ella hacía lo que hacía para que la conozcan; tenía seguidores en las redes, andaba por donde andaba; pero bueno, me puso a mí de intermediario para que la conozcan», se consoló; «yo siempre digo que Cecilia está siendo conocida ahora», dedujo; «lamentablemente, le costo la vida».
«Hay un Chaplín Ramírez, que es un viajero, viaja con la mujer y dos chicos», evocó Daniel Basaldúa al conocido artista itinerante; «cuando alguien va a un pueblo chico, la mujer me lo dijo, lo ven con la mochila y lo primero que creen es que está por robar; lo tratan remal; tendría que haber alguna ley donde diga che, primero conozcan a la gente; no porque ande con una mochilita o porque sea morochito…; Cecilia era morochita, creo que eso también le jugó en contra; no les quepa duda; era muy linda Cecilia, pero quizás no le jugo a favor; estoy seguro de que si era rubia no le iba a pasar eso».