Daniela Pavón: «De esta comisaría surgieron todas las irregularidades»

1°/5/2025

La abogada de la familia de Cecilia Basaldúa, la escritora y mochilera porteña asesinada en 2020 en Capilla del Monte, Córdoba, participó en la marcha realizada para denunciar cinco años de impunidad. Junto a Susana y Daniel, los padres de la víctima, habló en la vereda de la sede policial. El sumario carece de procesados, fiscal cierto e investigación efectiva.

«Invitamos a la abogada que nos acompaña», anuncia Alberto Daniel Basaldúa, que junto a su mujer Susana Reyes acaba de hablar a la multitud, parados ambos en la vereda de lajas mirando hacia la calle. «Bueno, gracias a todos», interviene Daniela Pavón, ubicándose a mano izquierda del hombre, el lado opuesto que la esposa. «Comisaría Capilla del Monte», puede leerse a espaldas de los tres un cartel de madera artesanal, en caracteres blancos sobre fondo barnizado. El letrero tiene un metro de altura y se encuentra a cierta distancia, erguido sobre dos troncos enterrados en la gramilla.

«Básicamente, estar acá es como lo que representa para nosotros toda esta causa», escruta la representante legal (su voz abarca los minutos 14 a 19 del audio de esta nota); «porque de acá surgió todo lo que pasó, las irregularidades, lo que como familia ellos han tenido que pasar». Es el atardecer del 25 de abril. Dos policías, una mujer y un hombre, observan parados cerca de un portón azul. Los ciudadanos enfrentados a los oradores suman un par de centenares y permanecen detrás de una pancarta blanca con el rostro de la víctima que parece debatir con el rótulo de madera: «Verdad y justicia; Cecilia Gisela Basaldúa».

Dos centenares de ciudadanos escuchan a los oradores frente a la Comisaría.

La escritora, deportista y mochilera porteña tenía 36 años cuando el 5 de abril de 2020 desapareció en la ciudad aledaña al cerro Uritorco, adonde había llegado con la intención de inspirarse para pasar en limpio un libro sobre su reciente viaje por Latinoamérica. El cuerpo sin vida fue hallado el 25 de abril. Lucas Adrián Bustos, un peón de albañil de 23 años, hasta hoy único detenido, fue acusado de violarla y asesinarla. Pero un juicio oral y público realizado en 2022 en los Tribunales del Cruz del Eje absolvió al muchacho después de quedar demostrado que nunca hubo pruebas que lo incriminaran.

«Hoy estamos en la instancia de una investigación que arrancó de foja cero», deplora la abogada; «lamentablemente, hemos tenido que pasar por un juicio vergonzoso, por una fiscal que todavía sigue en el poder», menciona a Paula Kelm, la funcionaria que incriminó falsamente a Bustos y fue apartada del expediente, pero continúa ocupando el puesto. Horas antes de la escena de esta crónica, los padres de Cecilia se entrevistaron con Néstor Oscar Lingua, actual hombre a cargo, que ha dado una buena impresión a los Basaldúa y extraña o sugestivamente debe entregar la posta a una colega, Sabrina Ardiles.

Susana y Daniel marchando junto a Daniela Pavón y la multitud.

«Bueno, acá seguimos, en la lucha», discurre la doctora Pavón observando el gentío que permanece de pie sobre el asfalto; como fondo, en la vereda de enfrente, suben las escaleras que llevan al Instituto Superior Bernardo Houssay, un centro pedagógico que, en simultáneo, funciona como sede regional de la Universidad Provincial de Córdoba; «siempre apuntando a la hipótesis que sostenemos desde el principio; necesitamos que investiguen al último que vio con vida a Cecilia, vamos por ahí; y bueno, dejar al descubierto la complicidad policial, el encubrimiento y todo lo que está pasando».

Jesús Díaz, amigo de la infancia de Cecilia, dice unas palabras.

Los Basaldúa vislumbran una trama judicial, policial y narco. Señalan a Mario Mainardi, supuesto expolicía y vendedor de droga (lo consideran el principal sospechoso); Viviana Juárez, presunta colega del segundo rubro; Ramón Ubaldino López, cabo; Ariel Daniel Zárate, uniformado hoy cesante (recibió una condena por violencia de género); entre otros. La mochilera, sin chance de armar su carpa en el camping municipal, clausurado por la pandemia, preguntó a los lugareños. Así dio con Juárez, que le presentó a Mainardi, que le ofreció el patio de su domicilio. Apenas unas horas más tarde sucederá el horror.

La abogada Giselle Videla interviene junto a Lorena, mamá de Ezequiel Castro.

Un indicio elocuente del marco siniestro es que varios de los que lideraron la pesquisa permanecen hoy por hoy privados de su libertad por perpetrar crímenes gravísimos contra mujeres. Diego Gustavo Concha, exdirector de Defensa Civil de la provincia, cumple la pena máxima como responsable de la muerte de Luana Ludueña, bombera voluntaria de 26 años, y por agredir a su exesposa. Diego Bracamonte, excomisario departamental, se encuentra en la cárcel también por violencia de género. Igual que el aludido Zárate, exsubcomisario. Adrián Lúquez, ídem, amenazó a la pareja con arma de fuego.

Susana y Daniel Basaldúa luego de visitar al fiscal Néstor Oscar Lingua en los Tribunales de Cruz del Eje.

«Antes de terminar, también queremos exigir a las autoridades que tomen cartas en el asunto en cuestiones de violencia», concluye la letrada en referencia a otros dramas; ella se desempeña en la querella, como representante de la familia Basaldúa, acompañada por Gerardo Battistón, profesional designado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación; «recibimos, por lo menos yo, muchas consultas, pedidos de asesoramiento y acá las mujeres quedan solas, sin ningún tipo de protección; así que exigimos ya a quien sea que se tiene que ocupar; creo que también es una oportunidad para hablar de eso».

«La última novedad es que lamentablemente hemos tenido que denunciar a personal policial», agrega Daniela Pavón unos minutos más tarde entrevistada por CDM Noticias (video) mientras Susana y Daniel, seguidos por la muchedumbre, al ritmo de los bombos, continúan el periplo hacia la aledaña Plaza San Martín; «exigir que no tengan más participación dentro de la causa para ningún tipo de diligencia; la Policía, a los fines de obstruir la Justicia, no realizaba las citaciones correspondientes para algunas testimoniales que se habían fijado; en razón de eso, se inició un sumario interno; hay personal policial imputado».

«Hay muchos policías involucrados en el caso y lo hemos denunciado muchas veces, pero parece que no alcanza», había anticipado al respecto el papá de Cecilia antes de darle la palabra a su emisaria legal; «porque hace muy poco tiempo hubo tres citaciones que tenía que hacer la Policía de Capilla del Monte y no las hizo, dijo que no estaba la gente; hasta que llegó alguien que dijo yo estaba en mi casa y nadie me citó; por eso estoy acá, porque creo que corresponde», continuó su alegato Daniel Basaldúa; «si les dicen que tienen que notificar a alguien, tienen que ir y notificarlo; ellos son un instrumento de la Justicia».