Cristina y Enrique Schott: «El tema del alcohol debe conversarse en familia»

14/9/2026

Coordinan el Grupo JEN, iniciales de su hijo Juan y sus amigos Eugenio y Nehuén. Los tres eran adolescentes porteños que estaban terminando el colegio. Fueron muertos el 25 de enero de 2011 por un ebrio al volante luego arrepentido en la localidad de El Bolsón, provincia de Río Negro. Jorge, otro compañero, recibió heridas.

Cristina y Enrique Schott, fundadores del Grupo JEN, visitaron la provincia de Río Negro dentro de un programa de actividades de la Mesa 6 de Septiembre, iniciativa civil que recuerda un horror automovilístico sucedido en Bariloche en esa fecha de 2007 (distinto del que se llevó la vida de su hijo Juan). Laura González, Eduardo Mansilla y María Ester y Marina Bentancur, todos menores, murieron a bordo de un automóvil conducido por Johnny Mansilla, entonces de 21 años. Este se encontraba ebrio, volcó el coche de manera tremenda y fue condenado por la Justicia con tres años de prisión en suspenso y diez de inhabilitación para conducir.

La sentencia declara a Mansilla autor de homicidio culposo múltiple (en referencia a los cuatro fallecidos) agravado por conducción imprudente y antirreglamentaria, en concurso ideal con lesiones culposas leves (en referencia a Joaquín Chandía y Yanina Márquez, otros dos pasajeros, que sobrevivieron). En el futuro, el convicto será detenido en reiteradas oportunidades por violar la prohibición de manejar y volver a protagonizar incidentes bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, cumplidos los plazos de la sentencia, el homicida actualmente está habilitado para obtener el registro de conducir y sentarse otra vez detrás de un volante.

Aviso difundido en las redes sociales de internet.

La foto de cabecera de esta crónica muestra al matrimonio Schott en El Bolsón junto al sacerdote José María Lynch, apodado padre Pepe, y Ángel Daniel Morales, alias Angelito, otro amigo de los esposos. Como fondo se ve la iglesia de Nuestra Señora de Luján. Este cura es quien le dio la extrema unción a Juan, el hijo de los Schott, en 2011. Lynch está a cargo de esta parroquia, que incluye 17 templos de las zonas rurales, desde hace un año y medio. Recibió las llaves de manos de Juan Carlos Ares, obispo de Bariloche, es presencia de Jorge Eduardo Sheining, arzobispo de Mercedes Luján y compañero de ordenación sacerdotal del padre Pepe.

Cristina y Enrique Schott entrevistados por Luis Albornoz y Chaby Cáceres.

«El 4 de septiembre protagonizamos en la localidad de El Bolsón un control de alcohol en automovilistas coordinado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y la Municipalidad», cuenta el matrimonio Schott sobre una movida en ese sitio, crecano a Bariloche. «Se realizó entre las 12.30 y las 14 en la Ruta Nacional 40, kilómetro 1919, donde hay un destacamento policial. Afortunadamente, ningún examen dio positivo. Fue interesante la tarea en equipo del personal de Nación, Provincia y Municipio. Es muy importante la colaboración para extender los controles en horarios y posiciones».

Aniversario del cuádruple crimen vial del 6 de septiembre de 2007 en Bariloche (galería de fotos).

«El domingo 6 de septiembre a las 14 estuvimos en el escenario, el km 1800 de la Avenida Bustillo, Bariloche, en un nuevo homenaje a los cuatro fallecidos», agregan Cristina y Enrique. «Las vidas de Laura, Eduardo, María Ester y Marina fueron sesgadas por la conducción bajo la influencia de alcohol. Este hecho tremendo dio origen a la Noche Sin Alcohol, que año a año realiza la Mesa 6 de Septiembre para concientizar sobre la conducta al volante y sus consecuencias. El tema del alcohol debe conversarse en la familia; la educación sale de la familia; un curso de comportamiento vial aporta información, pero el comportamiento viene de la casa».

Durante el control de tránsito en El Bolsón.

Francisca Chávez integra el Grupo JEN junto a Cristina y Enrique Schott.

El lugar del cuádruple homicidio vial posee como hito una enorme mariposa metálica realizada por David Varano, conocido escultor rionegrino, y los Herreros de la Luz, un grupo de voluntarios. La obra, que simboliza la metamorfosis y la vida, es producto del reciclado de piezas recogidas del entorno urbano. Cada una de las cuatro alas del insecto luce un corazón con el nombre de una de las víctimas fatales. El autor ha explicado que eligió la imagen de una mariposa para representar la liberación y la transformación espiritual, buscando convertir en amor y memoria la energía dolorosa de ese tramo de la ruta donde ocurrió el siniestro.

Aniversario del cuádruple crimen vial del 6 de septiembre de 2007 en Bariloche (galería de fotos).

Cristina y Enrique Schott son fundadores del Grupo JEN, sigla que contiene las iniciales de su hijo Juan y sus amigos Eugenio Tretyakov y Nehuén Marino, estudiantes y mochileros porteños que sumaban 17, 18 y 17 años cuando la madrugada del 25 de enero de 2011 fueron atropellados fatalmente circulando de manera correcta como peatones en la localidad de El Bolsón, provincia de Río Negro. Un cuarto compañero, Jorge Arce, 18, sobrevivió con heridas bastante graves. El conductor homicida iba sobre la Ruta Nacional 40 bajo los efectos de alcohol y droga al volante de un Fiat Spazio que tenía las luces averiadas, entre otros desperfectos.

El matrimonio Schott con el periodista Enrique Carlos Ameijeiras en El Bolsón.

El responsable de la barbarie, que resultó ileso, se llamaba Francisco Chávez, tenía 23 años y era artesano de la zona. Fue castigado con cuatro de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar cualquier automotor. Transcurrió dos temporadas en cárceles rionegrinas y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y decidió un paso sorprendente. Propuso ofrecerles disculpas en la cara a los familiares de los damnificados. Enrique y Cristina aceptaron el encuentro, le otorgaron el perdón y doblaron la apuesta: lo invitaron a integrarse al Grupo JEN para difundir su experiencia en iniciativas de concientización.

La Municipalidad de Bariloche tiene semáforos para ciegos.

El condenado se ha sometido a terapia para desintoxicarse física y psicológicamente. En simultáneo, ha optado por la identidad femenina y cambiado su nombre por Francisca. Según explica, aunque es biológicamente varón, se autopercibe mujer. Pregona que debería prohibirse la publicidad de bebidas alcohólicas. Uno de sus compromisos con los progenitores de Juan es brindar conferencias en escuelas, clubes, instituciones culturales, entidades privadas y otros ámbitos. Por ejemplo, espacios de la Campaña Nacional de las Estrellas Amarillas. Por esa tarea, los tres miembros del Grupo JEN ganaron en 2024 el Premio Luchemos por la Vida de Plata.

Aniversario del cuádruple crimen vial del 6 de septiembre de 2007 en Bariloche (galería de fotos).

El primer video que ilustra esta cobertura registra una entrevista con Cristina y Enrique emitida el 10 de septiembre por Canal 36 – Televisión Abierta de la Comarca Andina. Luis Alberto Albornoz y Álvaro Cáceres, alias Chaby, conducen La Voz de la Salud. Avanzada la charla, se suma Leandro Romairone, funcionario del área de Tránsito de El Bolsón. Albornoz es titular de la Asociación Civil Justicia Comarca, grupo de víctimas de la violencia. Su hijo Matías tenía 23 años cuando fue fusilado por ladrones luego condenados mientras circulaba a bordo de un vehículo como remisero; el crimen ocurrió en 2016 en el distrito chubutense de Lago Puelo.

Durante el control de tránsito en El Bolsón.

El tercer y último video de esta nota muestra una toma de Enrique Schott adjunta a otro de Nicolás Brunori, un periodista local, acerca de los llamados semáforos para ciegos que existen en Bariloche. La ciudad los incorporó este año en seis intersecciones céntricas para facilitar el cruce peatonal de personas con visión reducida. Son mecanismos electrónicos que emiten dos sonidos distintos según la dirección del cruce (uno para norte-sur y otro para este-oeste). La campana se activa solo cuando el semáforo da luz verde para cruzar. El volumen se ajusta por intersección y se puede silenciar durante la noche para no molestar a los vecinos.