«Que se aplique la legislación existente para impedir tragedias evitables»
19/3/2024
por Lucio Casarini
El Movimiento Cromañón, que recuerda la masacre del 30 de diciembre de 2004 en el barrio porteño de Once, y grupos de víctimas de Brasil, Ecuador y Paraguay envían un mensaje a los damnificados del incendio de un boliche durante un recital en Macedonia del Norte. Se trata de la discoteca Pulse, ciudad de Kočani. Hay decenas de muertos y cientos de heridos.
La foto de AFP que encabeza esta nota muestra una protesta multitudinaria realizada en Kočani el 17 de marzo, un día después de que un incendio arrasara una discoteca abarrotada en esa ciudad de Macedonia del Norte. Se trata del boliche bailable Pulse. Hay varias decenas de muertos y cientos de heridos. A continuación un mensaje del Movimiento Cromañón (Argentina), la Coordinadora de Víctimas del Ycua Bolaños (Paraguay), Kiss Que Nao Se Repita (Brasil), Associação dos Familiares de Vítimas e Sobreviventes da Tragédia de Santa Maria (igual caso) y damnificados de Factory (Ecuador).
Queridas familias macedonias:
Escribimos desde Argentina, Brasil, Paraguay y Ecuador (Sudamérica), al saber lo que pasó en la discoteca Pulse, en Kočani. Porque entendemos el horror que atraviesan, les queremos dejar un mensaje a la distancia.
Otra masacre. Una vez más, jóvenes perdieron la vida en un incendio dentro de una discoteca, víctimas de negligencia e irresponsabilidad. Lo ocurrido en Macedonia del Norte nos afecta profundamente, ya que sabemos el dolor insoportable que enfrentan las familias y sobrevivientes. No son accidentes: son crímenes predecibles.
Esta no es la primera vez que el mundo ve este horror. Recientemente, en 2004, primero el incendio en Ycuá Bolaños de Paraguay adonde murieron 400 personas, luego el incendio del boliche Cromañón en Argentina se cobró 194 vidas. En 2008, en Ecuador, otro incendio mató a 19 personas. En 2013, la discoteca Kiss mató a 242. La lógica del lucro y el horror se presentan en diferentes lugares, pero con el mismo cariz.
Ahora, una vez más, las familias entierran a sus hijos e hijas por errores que ya deberían haber sido corregidos. Otra masacre anunciada, prueba de que lo que menos importa es proteger la vida de las personas que frecuentan y sostienen estos lugares. El dinero parece estar por encima de todo y, la mayoría de las veces, estas tragedias suceden con la connivencia estatal.
Es hora de convocar a una campaña internacional para prohibir la pirotecnia en discotecas, salas de conciertos, gimnasios, etc. ¡Y exigir que se aplique la legislación existente para impedir tragedias evitables!
Por eso seguimos contando nuestra historia. Permanecer en silencio sería condenar a las nuevas generaciones a la misma suerte. Seguimos consternados, pero también reafirmando la necesidad de justicia y prevención para que ninguna otra persona en el mundo vuelva a pasar por esto.
Abrazamos a las víctimas y a todo el pueblo de Kočani. Sepan que a miles de kilómetros, les acompañamos en el dolor.