Silvia Bignami: «Es una canción dedicada a la memoria de Darío y Maxi»

26/3/2025

La mamá de Julián Rozengardt, víctima de Cromañón, entona en honor de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, como muestra el video de esta nota, en presencia de Alberto y Leo, papá y hermano de Darío. Durante una peña realizada el 15 de marzo en Avellaneda en reclamo de justicia para los dos fusilados de la masacre ocurrida en ese partido bonaerense.

«Hace muchos años, porque esta lucha viene de muchos años, con otros compañeros y compañeras estábamos militando en la Universidad de las Madres; habíamos ido a asistir a los militantes que estaban luchando en Mosconi, que habían tomado la Municipalidad; de hecho, los obreros y las obreras del petróleo eran un gobierno paralelo; en General Mosconi, Salta; fuimos varias veces con un equipo que integro de educadores y educadoras populares; creemos que nos cruzamos con Darío; hicimos dos viajes y en uno fue Darío; pensamos que era tan humilde que no era que se estaba haciendo notar ¿no?»

Silvia Bignami habla en el micrófono sentada en una silla sobre la Avenida Hipólito Yrigoyen. El atardecer se oscurece y acaban de encenderse las luces municipales. Tiene la guitarra en las manos y un atril delante con una hoja de papel. Su cabello blanco lacio contrasta con el vestido negro largo cubierto por una pintoresca chalina rosada y naranja. La escoltan de pie un paso atrás Alberto y Leo Santillán, papá y hermano de Darío, el primero de barba y pelo gris a mano derecha de ella y el segundo a mano izquierda. Como fondo, el frente de la entidad que organiza la peña, emperifollado con un mural multicolor.

«Peña de la memoria y la rebeldía», titula un aviso difundido durante los días previos en las redes sociales de internet; «sábado 15 de marzo de 16-22», convoca; «Darío y Maxi no están solos; todo lo recaudado será para contribuir con la querella de la causa por justicia por Darío y Maxi», explica; «artistas que nos acompañan: Pablo Bernaba (Vozaneón); Norma Aguirre – Priscila Whet – Vero Oroná; Abelardo Martín; Maleza Ruda (con taller baile); La Combination; Les Ñeris», anuncia; «en el CC Manuel Suárez; Av Hipólito Yrigoyen 1635, Avellaneda», sitúa; «organizan familiares y compañeres de Darío y Maxi».

El afiche es protagonizado por una fotografía emblemática de los dos jóvenes piqueteros tomada minutos antes de fueran fusilados por policías bonaerenses el 26 de junio de 2002 en Estación Avellaneda. La toma es un plano medio con Darío de espaldas, mirando hacia una nube gris de gas lacrimógeno, y Maxi de perfil más cerca de la cámara. Ambos tienen trapos que les cubren la cara desde la nariz. Darío, de chaqueta de cuero negro, lleva un gorro blanco y Maxi, de campera marrón, una gorra oscura. La escena, que parece cinematográfica, posee un dramatismo que anticipa la tragedia inminente.

Silvia es mamá de Julián Rozengardt, que tenía 18 años cuando falleció rehén del boliche República de Cromañón, e integra el Movimiento Cromañón, una de las numerosas organizaciones de damnificados del horror urdido el 30 de diciembre de 2004 en el barrio porteño de Once. En paralelo, ella es miembro del espacio Familiares y Compañeres de Darío y Maxi; de Pañuelos en Rebeldía, un equipo de educación popular que aglutina diferentes movimientos sociales; y de la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil, que denuncia los crímenes que cometen las distintas fuerzas de seguridad del Estado.

«Cuando mataron a Darío y Maxi, nosotros teníamos un compañero, un educando, un compa grande…; esa muerte para nosotros fue tremenda, nos marcó un montón; nosotros veníamos de trabajar y de militar con el movimiento piquetero; el hizo esta canción, que a mí me encanta; siempre la estoy por tocar y nunca la toco; ahora no sé cómo va a salir, porque hoy ya pasó de todo ¿verdad?», evoca el desfile de solistas y bandas de todos los géneros musicales que han encendido los espíritus y homenajeado a las víctimas; «el autor es Daniel Rodríguez, está dedicada a quienes queremos ¿no? y dice así…».

Canción para Darío y Maxi

(Daniel Rodríguez)

Ahí van, como tantas veces,
a cortar el puente, a abrir la esperanza;
ahí van, sin miedo a las balas,
con su marcha firme, montando el viento.

Ahí van, todos los dibujos;
ahí van, hornos de ladrillo;
ahí van, buscando otro mundo;
piquete de vida, piquete de sueños.

Están y estarán presentes,
en cada paso, en cada lucha;
están y estarán presentes,
en cada plaza, en cada bandera.

Ahí van, Maxi y Darío,
en el corazón de nuestra gente;
están y estarán por siempre,
Maxi y Darío estarán presentes.