Elva Fernández, tía de Neno Valdivieso: «Que todo salga a la luz y sepamos la verdad»
10/11/2022
por Lucio Casarini
Claudio Oscar Valdivieso, trabajador rural, tenía 28 años cuando en 2012 apareció ahorcado en circunstancias inextricables en una comisaría de Rosario de la Frontera, provincia de Salta. La familia denuncia que la hipótesis de suicidio es por completo insostenible, que el cuerpo tenía lesiones de carácter brutal y que la investigación del caso está plagada de irregularidades. Pide que una decena de policías se siente en el banquillo para dar respuestas por tortura seguida de muerte. Evoca profusa evidencia, por ejemplo numerosas fotos del estado del cadáver. El reclamo, que debe gestionarse en los Tribunales de Metán, es respaldado por la Fundación Cintia Fernández.
«Soy Elva Fernández desde la ciudad de Salta, estoy acá, en la Fundación Cintia Fernández, para contar el caso de mi sobrino, Claudio Oscar Valdivieso, Neno, de Rosario de la Frontera, que fue asesinado en el año 2012, en octubre, en la Comisaría 31 de Rosario de la Frontera; hasta ahora no nos dijeron nada; sigue parece que el doctor Dilascio; que está la causa en Metán; no sé nada, qué ha pasado allá; tiene las hermanas, tiene la familia en Rosario de la Frontera; pareciera ser que está como archivado; yo creo que de acá, de la Fundación, van a tratar de volver a abrir el caso, porque ya han pasado muchos años.»
«El era un chico que trabajaba para el norte, en Ballivian, en los cercos, así, con esas máquinas; y el venía los fines de semana, cada quince días lo traían; y bueno, la chica esta, su señora, donde tenía su hijita el; vino ahí, parece; como ya se aproximaba el día de la madre y todo, el no tiene padre ni madre; bueno, parece que… no sé qué habrá pasado ahí porque, según la chica esta, la señora de el, decía que el se había peleado con el suegro, o sea…; bueno, ella fue a denunciar eso, que se peleó con el suegro, no sé qué; pero ella, la chica esta, tenía un amante que era policía ahí y no sé qué; y bueno, han ido, lo han buscado a el y se lo llevaron detenido, se lo llevaron como a las ocho de la noche y según pareciera ser, que como a las diez de la noche el ya estaba muerto.»
«A ellos les han dicho que se ha ahorcado con una tira, dice, del colchón, del forro del colchón dijeron ¿no? así que el con eso dice que se ahorcó; y bueno, la verdad que estaba todo mojado el así, no creo que haya sido así, pero nosotros siempre…; y lo llevaron, lo dieron para que se lo vele al otro día, lo han llevado a velarlo ahí, al barrio Ramón Abdala. Y cuando lo llevaron, ya cerca del mediodía, las hermanas de el, las tías, toda la familia, vieron que sangraba de un costado y ellos… que sangraba de los costados y bueno, y se han puesto a ver y mire, tenía los botines todos marcados por acá, por la espalda, uuu… tenía muchos cortes, mire. Hay muchas fotos, hay muchísimas fotos de eso, que acá, en la Fundación están, para que se las vea; y resulta que… o sea que a el lo asesinaron; después, había un señor ahí que es de Ledesma, que estaba… el estaba ahí detenido, bueno, no sé cómo hicieron para que atestigue a favor de ellos a cambio de que le den la libertad; ese señor estaba, no sé, por droga, parecía, dicen así ¿no? Hay evidencias, porque hay muchas fotos de cuando el está en el cajón; se lo ve, hay muchas, muchas fotos; incluso se pidió al juez que no se lo sepulte, que le hagan bien la autopsia ¿ha visto?; ahí está todo; tenemos todos los resultados de lo que han hecho, que nunca podía ser que se haya ahorcado.»
«Eso lo agarró el juez allá, en Metán y no sabemos más qué puede ser que haya pasado con eso, porque no hay quien vaya; yo no soy familia directa; allá tiene familia, tiene hermanos, todo; pero no sé, a veces no pueden; incluso con el mismo apellido de el ¿ve?; o sea que ellos podrían…; y bueno, parece que esto quedó como.. Gracias a la Fundación se va a reabrir otra vez el caso para ver, porque no puede ser que esto quede así; en la Comisaría pasó eso, en la Comisaría 31 y después querían demolerla, cosa que nosotros hemos evitado; que no la demuelan, porque si no… ahí están las pruebas.»
«Ahora esta en foja cero todo. Pero hay un compromiso desde la Justicia y de la Fundación Cintia Fernández de que este caso se va a reabrir y vamos a llegar a la verdad, en eso estamos esperando, esperando para ver cómo se puede, porque esto demora ¿ve? porque ya mire, diez años ya ¿no? diez años; pero claro, se cerró de lo mismo que nadie iba a ver. Y bueno, también, cuando pasó todo esto declararon todos los policías que estaban en la guardia esa noche; los llamaron a declarar; hasta al preso que estaba ahí, que era uno solo; que el declaró a favor de los policías; después se supo que era para que a el le den la libertad, entonces el declaro a favor; el decía incluso, ha dicho una incoherencia, decía que el escuchaba que se estaba ahorcando y no es así… todos esos testimonios están escritos ¿no? están escritos todos. Así que hay evidencia de todo lo que digo; así que mire, por eso tenemos esperanzas de que esto va a llegar a la verdad, gracias a Dios, de la Justicia hay un compromiso para que puedamos llegar a la verdad.»
«El estado del cuerpo: lo habían entregado para que se lo vele, lo estaban velando, a la madrugada lo entregaron, lo estaban velando; bueno, cerca del mediodía, como a las diez de la mañana, más o menos, se dieron cuenta de que salía sangre de acá, del lado del oído, todo, y han comenzado a revisarlo; después terminaron revisando hasta las manos; hasta los dedos tiene quebrados, de lo que le han pisado todo, parece, así que… Y después, tiene un corte en la frente, que eso lo aclaró el médico legal, dijo que el cuando le estaba haciendo la autopsia ¿no? cuando le estaba haciendo el estudio para ver… bueno, ahí dice que el sin querer le hizo ese corte con el bisturí en la frente; eso está escrito, dijo el medico ¿no? Y de ahí, bueno ¿ha visto? tiene los botines todos marcados en el cuerpo también y los dedos de las manos; todo hay evidencia, tenemos fotos de todo eso; o sea que de ahí se fue a Metán a pedir que se haga un nuevo estudio, antes que lo sepulten; como decían que lo iban a sepultar; así que de ahí creo que le han hecho otro estudio. Y bueno, han podido sacar todo fotos; esa es la evidencia que tenemos nosotros, pero el que ve las fotos se da cuenta de que no se ahorcó con una tira del colchón como dice, esas orillas ¿ha visto?; no, esto es un asesinato, es un asesinato. Y digo, como digo, vuelvo a repetir que confío, con el compromiso de Fundación Cintia Fernández, que se va a reabrir el caso para que todo salga a la luz y sepamos la verdad.»
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https://www.eltribuno.com/salta/nota/2012-10-27-2-28-0-fotos-dramaticas-que-ponen-en-duda-el-suicidio-de-un-preso
MUERTE EN ROSARIO DE LA FRONTERA
Fotos dramáticas que ponen en duda el suicidio de un preso
27 DE OCTUBRE 2012
La mujer aseguró que hubo premura por deshacerse del cuerpo. En dos horas estaba en casa, dijo. El cadáver llegó lavado, su pelo estaba mojado y en minutos comenzaron a aparecer huellas de los tormentos, señaló.
“Estoy de acuerdo con los médicos, fue asfixia por ahorcamiento, pero no fue suicidio, porque las lesiones que presentaba el cuerpo de mi sobrino, Oscar Claudio Valdivieso (28), son propias de los tormentos, de las golpizas y de las torturas. Las lesiones en sus manos son las de aquel que se defendió y no son heridas producidas por la agonía de la muerte como dijo el comisario Walter Carral”. Así comenzó la extensa denuncia pública que realizó ayer Elba Fernández (52), con domicilio en Rosario de la Frontera, en El Tribuno, al referirse a la misteriosa muerte ocurrida en el interior de un calabozo de la comisaría 31, de la Ciudad Termal.
La mujer dijo que busca la verdad y que cesen las torturas y muertes en las celdas de las dependencias policiales. “A mi sobrino lo golpearon con salvajismo ni bien ingresó a la comisaría que se encuentra frente a la plaza, en pleno centro de Rosario de la Frontera”, dijo.
Por otro lado, el pasado 21 de octubre, la hermana del extinto, Mónica Raquel Fernández (31), dejó constancia en la subcomisaría de El Mirador que al ser entregado el cadáver, este evidenciaba una profunda herida en la frente, que había sido maquillada, además de hematomas en brazos, piernas y espalda. Agregó que una fina línea cruzaba su cuello y que esta no condecía con una anudada tela de colchón que estaba atada de a tramos cortos y cuyo grosor y textura no se asemejan a las huellas del cuello con la que los policías de la comisaría 31 decían que se había suicidado”, graficó.
La mujer solicitó al juez actuante una investigación, dejando asentando por escrito sus dudas acerca del certificado de defunción firmado por el médico legal de Policía, Daniel Apaza García, donde se indica como causal del deceso el ahorcamiento y se califica al mismo como suicidio, sin especificar en ninguna parte las lesiones que presentaba el cuerpo de Claudio Oscar Valdivieso. Al día siguiente de su primera denuncia policial Mónica Raquel hizo lo propio ante la Fiscalía de Causas Policiales y Penitenciarias del Ministerio Público, responsabilizando del deceso de su hermano a los efectivos de la comisaría 31 y al médico legal por los hechos ocurridos. Asimismo, otra de las tías del occiso, Cristina Milagro Valdivieso (48), aseguró por escrito que el cuerpo de su sobrino presentaba lesiones en las muñecas y que los Bomberos le aseguraron que el cuerpo se encontraba colgado pero con la mitad del cuerpo afuera de la celda.
Se quejó públicamente por el hecho de que los efectivos no esperaron la llegada de los familiares a la escena y que la autopsia se hizo de inmediato, sin testigos. Aseguró que el cuerpo tenía la oreja derecha morada, los labios partidos, los ojos inflamados y presentaba marca de manos en los brazos. “Primero lo molieron a golpes y después lo ahorcaron”, testificó.
Se sigue investigando
La causa está caratulada como supuesto suicidio y no fue considerada muerte dudosa, como sugiere la familia y los vecinos que anoche se reunieron frente a la comisaría. Elba Fernández ironizó: “Mi sobrino decidió quitarse la vida en un calabozo, pero antes, ¿se autoflageló? No niego que murió ahorcado, eso está probado, pero niego que él pueda haberse ahorcado, sin ninguna razón y en la cara de al menos diez policías”.
El juez Mario Dilascio aseguró que va a proseguir investigando. Ya realizó una inspección ocular del lugar y proyecta tomar testimoniales. En tanto, el comisario Walter Carral dijo que la autopsia determinó que las lesiones del cuerpo son producto de convulsiones. En esta edición y en la página digital de El Tribuno aparecen algunas fotos suministradas por la familia. En todas hubo una cuidadosa edición ya que son registros muy crudos que pueden herir la susceptibilidad de las personas.
“Entró sano, salió molido a golpes”
La tía de Valdivieso, Elba Fernández, dijo: “No puedo creer que el médico legal de Policía, Daniel Apaza García, solo haya visto las marcas de la tela que asfixiaron a mi sobrino. Otro médico del hospital, que lo vio al ser arrestado por ebriedad, dijo que estaba borracho, pero sano. Dos horas después, Apaza García suscribió en el certificado de defunción que falleció por ahorcamiento. El cuerpo lavado presentaba hundimiento de cráneo, fractura en los nudillos, hematomas en el pubis, rostro, brazos, piernas, espalda y tórax, pero eso no está explicitado en el referido documento ni en ningún informe. Para mí, mi sobrino murió por exceso de tormentos”.
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POLICIALES
16 Sep 2018
Archivo del Crimen
Preso salteño apareció muerto en su celda y dijeron que se suicidó: más dudas que certezas
El cadáver de Claudio Valdivieso llegó lavado, su pelo estaba mojado y tenía una herida en la frente.
Preso salteño apareció muerto en su celda y dijeron que se suicidó: más dudas que certezas
Son numerosos los casos de presos que decidieron acabar con su vida dentro de las cárceles y comisaría de Salta. Tal vez por ello, la muerte de Claudio Oscar Valdivieso pudo pasar como una más en el largo historial de decesos en prisión. No obstante, quedaron varios interrogantes que dejaron la puerta abierta a las dudas de si se trató de un caso de brutalidad policial.
Valdivieso era un tractorista de Rosario de la Frontera. Vivía en el barrio Ramón Abdala, de esa ciudad al sur de la provincia. Tenía 28 años.
Estaba preso en la comisaría 31, ubicada en pleno centro rosarino, acusado de violencia familiar.
Fue a fines de octubre del 2012 cuando las autoridades policiales confirmaron que había sido hallado muerto, ahorcado, dentro de su celda. Llamaron a la familia y les avisaron. A las dos horas el cadáver estaba disponible para velarlo. La premura llamó la atención de sus seres queridos, pero no fue lo único.
Cuando recibieron el cuerpo de Claudio, este evidenciaba una profunda herida en la frente, que había sido maquillada, además de hematomas en brazos, piernas y espalda.
Su hermana, Mónica Raquel Fernández, agregó que «una fina línea cruzaba su cuello y que esta no condecía con una anudada tela de colchón que estaba atada de a tramos cortos y cuyo grosor y textura no se asemejan a las huellas del cuello con la que los policías de la comisaría 31 decían que se había suicidado», graficó.
Todos los que vieron a Claudio fallecido estuvieron seguros de que no se suicidó como sostuvo la Policía, sino que fue objeto de una brutal paliza y que luego, ya desvanecido, lo ahorcaron para rematarlo y fingir un acto de autoeliminación.
Varios días después, el juez Mario Dilascio llamó a declarar a un compañero de prisión de Valdivieso. Se trataba de un narco jujeño llamado Miguel Camacho. Aunque estaba a una celda de por medio, declaró a favor de la Policía y aseguró que era un suicidio.
Hubo marchas en pedido de Justicia por la muerte de Claudio, pero el caso quedó como empezó: con la versión de que había decidido quitarse la vida.
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MUNDO BIZARRO
Nota
22 Oct 2012
Un preso apareció ahorcado en Rosario de la Frontera. Tenía marcas de golpes
El domingo a la madrugada los familiares de Claudio Oscar Valdivieso, de 28 años, fueron notificados de la muerte del joven. Niegan que se haya tratado de un suicidio.
Claudio Oscar Valdivieso fue detenido el sábado pasado a las 20.30 en el barrio Ramón Abdala de Rosario de la Frontera tras ser denunciado por maltratos a su concubina. Al momento del arresto el joven estaba en estado de ebriedad.
La madrugada del día siguiente personal policial del la Comisaría Nº 31 notificó a los familiares de Valdivieso sobre su muerte.
Según fuentes policiales el detenido se habría quitado la vida colgándose con partes de una frazada de la ventanilla de la puerta del calabozo donde estaba alojado.
Los familiares cuando fueron a retirar el cuerpo a la morgue del hospital local advirtieron que ya le habían realizado la autopsia correspondiente y que presentaba marcas y rastros de haber sido sometido a una fuerte golpiza.
Fuente: FM Cadena Máxima 106.7