Nancy Catriel: «Mi nieta Lola ahora tiene siete años y es una nena hermosa»

6/7/2024

Vive en San Antonio Oeste, Río Negro. Integra el movimiento de las Estrellas Amarillas, que promueve esos símbolos en honor de las víctimas viales. Perdió a cuatro seres queridos en dos tragedias vehiculares. Lucas, el menor de sus ocho hijos, de 14 años. Antonella, otro retoño, de 28, cuya beba se salvó de milagro. Miguel, un sobrino. Y Miguel, pareja de la entrevistada.

«Las mamás que hemos perdido hijos sabemos que no es fácil salir, pero uno tiene que pensar en los que quedan y continuar adelante; aunque es duro, uno tiene que ser fuerte y dar lo mejor; cuando se siente triste, salir afuera; yo iba al patio de mi casa y pegaba unos gritos, a ver si me escuchaban los seres queridos que no tengo; levantaba las manos y les decía estoy acá con mis brazos abiertos esperándolos; aunque sabía que no iban a venir, porque uno tiene que aceptar la realidad; de todas maneras, dentro del corazón siempre van a seguir; hasta el fin de mi vida van a permanecer en mi corazón y en mi mente».

Aída Nancy Catriel sonríe con sencillez y dignidad. Desciende de una dinastía pampa que alguna vez dominó una zona considerable del país. En los comienzos de la patria, el capo del linaje fue el cacique Juan Catriel, nacido en Tapalqué y amigo de Juan Manuel de Rosas, adalid de la Confederación Argentina. El heredero fue Juan Catriel hijo, que peleó para Rosas cuando este fue derrotado en 1852 en Caseros. El siguiente legatario del mando fue Cipriano Catriel, que era vástago del precedente y murió lanceado por los suyos antes de la llamada Conquista del Desierto, que arrasó con territorios, pueblos y culturas.

La voz del testimonio fue dada a luz en Sierra Pailemán, provincia de Río Negro. Vive en San Antonio Oeste, donde crió ocho hijos trabajando como empleada doméstica. El 27 de julio de 2014, una tragedia vial se llevó a Lucas Félix, alias Papu, su gurí menor, de 14 años. Fue embestido por un camión recolector de basura. El 1° de julio de 2018, otro drama vehicular le arrebató a Antonella, hija de 28, Miguel Botana, sobrino de 26, y Miguel Chavical, pareja de la entrevistada, de 41. Fallecieron calcinados en un auto que se incendió tras un choque. Lola, la beba de Antonella, de un año, sobrevivió de milagro.

«El asesino de Lucas [Daniel Cañupán] nunca estuvo preso, nunca le sacaron el carnet de conducir; lo único que pude lograr del juez es que no pase a recolectar la basura por la cuadra de mi casa; el hacía ese recorrido; desde que hablé con el juez cumplieron mi pedido y no tengo contacto con el sujeto, evito verle la cara, aunque igual uno se cruza, porque vivimos en la misma ciudad; desde la tragedia cambió totalmente mi vida; uno se levanta y falta alguien en la casa; en las fechas especiales, como el cumpleaños de Lucas; ha sido muy difícil todo; los primeros dos años iba todos los días dos horas al cementerio».

«Conocí a Silvia González [mamá de Sacha Viguera y presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, con sede en Santa Rosa, provincia de La Pampa] hace cuatro años, cuando fue a pintar la estrella amarilla de mi hija, que murió en otro hecho vial; Antonella viajaba para acompañar al marido a un safari; también fue duro; ella andaba con la beba de un año y un mes; la tiró por la ventanilla y la chiquita se salvó; cuando me avisaron eran las ocho y media de la mañana; me llamó el hermano de mi pareja; me preguntó si Miguel estaba en el safari; le respondí que sí; me dijo hubo un accidente, se prendió fuego el auto».

Antonella dejó dos hijos, Luca Gianfranco, hoy de 15 años, y Lola, de siete. El coche de la fatalidad, un Chevrolet Aveo, fue impactado por una camioneta. «Mientras el auto estaba estacionado en la banquina de la ruta nacional 251, una Toyota Hilux lo colisionó en la parte trasera», dice el veredicto judicial. «El impacto fue tan violento, sobre el sector del tanque de nafta, que de inmediato el vehículo ardió», explica. «El incendio se produjo como consecuencia directa y excluyente del golpe efectuado por el rodado mayor, que fue el único causante del deceso de las personas que se encontraban a bordo».

El papá de Lola es Adalberto Rial, conductor de motocross que participaba en el Campeonato Regional de Safari de Río Negro, que incluye vehículos de dos y cuatro ruedas. Corría en la categoría de 250 centímetros cúbicos. En el momento del horror se encontraba en otro sitio con motivo de la competición. Los ocupantes de Chevrolet iban a su encuentro. El certamen surgió a finales de la década de 1980 uniendo las localidades de San Antonio Oeste, Las Grutas, El Salado y Sierra Grande. Progresivamente fue creciendo y hoy existe una Asociación de Pilotos de Safari (APISA) con más de 400 miembros.

Nancy logró respuesta de la justicia civil, pero el fuero penal está en deuda con las víctimas. Ella pertenece al movimiento de las Estrellas Amarillas, iniciativa ciudadana que promueve esos símbolos en honor de los damnificados viales e impulsa proyectos pedagógicos, legislativos y humanitarios. Un cartel con el emblema de cinco puntas luce en el hito donde atropellaron a su benjamín, la intersección de las calles Falkner y Malvinas, San Antonio Oeste. Una señal idéntica se yergue en el sitio del incendio, ubicado en el km 104 de la Ruta Nacional 251, en la vecina municipalidad de General Conesa.

Informativo Hoy, 28/7/2022

San Antonio Oeste
Sociedad
Colocaron una estrella amarilla a ocho años de la muerte de Lucas Alfaro
El adolescente murió tras ser atropellado por un camión recolector de la Municipalidad de San Antonio Oeste el 27 de julio de 2014 en la intersección de Falkner y Malvinas. Se clavó una estrella amarilla en el lugar para recordarlo.

«No queremos un accidente más», clamó Nancy Catriel, que recordó a su hijo Lucas Alfaro y retribuyó a la Escuela Especial 18; «estoy muy agradecida a mi familia, a mis vecinos, a los amigos de mi hijo; me apoyaron en todo momento; para mí es aún un camino muy doloroso; sigue pareciendo reciente aunque pasaron ocho años».

«Este año logramos que la Municipalidad nos avale con la iniciativa que presentamos que reconoce la campaña Estrellas Amarillas con una declaración de interés», dijo Jorge Pil, de la Asociación Civil Hija del Cielo; «es importante, ahora tenemos estas señales para dar un mensaje sobre la forma de conducir, para ser prudentes y valorar la vida».

«Integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas arribaron esta mañana para acompañar a la familia de Lucas Alfaro; el acompañamiento, de eso se trata; concientizar y acompañar; por eso firmamos un convenio con esta entidad de La Pampa, para empezar a trabajar en conjunto; vamos a tener el respaldo del Municipio».

«También quiero agradecer su presencia a los legisladores provinciales María Liliana Geminiani y Luis Ángel Noale», agregó el papá de Ilcen Aimé; «nos bancaron con su voto en el parlamento de Río Negro cuando se decidió respecto de la Ley de Recuerdo de las Víctimas de Tránsito en Río Negro».

Informativo Hoy, 11/2/2023

San Antonio Oeste
Sociedad
Colocaron estrellas amarillas por víctimas de tránsito entre San Antonio Oeste y Conesa
La Fundación Estrellas Amarillas estuvo presente en la inauguración de la señal en homenaje de Antonella Alfaro, de 25 años, Miguel Chavical, 41, y Miguel Botana, 26. El 1° de julio de 2018 perdieron la vida en un siniestro en el km 104 de la Ruta Nacional 251.

Nancy Catriel, mamá de Antonella, realizó el descubrimiento de la estrella acompañada por familiares, allegados y amigos. Además de Héctor Leineker, intendente de General Conesa, y Juan Olmos, que vino de la Capital Federal en nombre de la ANSV, donde ocupa el cargo de director de Coordinación Interjurisdiccional y Normalización Normativa.

Concurrieron autoridades municipales, provinciales y nacionales. Con un excelente operativo montado por Leonardo das Neves, responsable en la Patagonia de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Los móviles de la Agencia provenientes de Bahía Blanca y Trelew se desplegaron durante la media hora que duró el acto.

Otras autoridades presentes fueron Luis Noale y Alejandra Mas, legisladores provinciales, Paola Castro, presidenta del Honorable Concejo Deliberante, algunos concejales, agentes de tránsito y funcionarios del distrito y de San Antonio Oeste.

Luego del mitín, los familiares y los representantes de las distintas instituciones se dirigieron al Municipio, donde Juan Olmos entregó un alcoholímetro con la meta de sumar seguridad, control y educación vial para esta comunidad del valle inferior de Río Negro.

«Agradecemos la presencia de todos, tenemos la esperanza de que estas acciones se desarrollen en otros rincones de la Argentina», dijo Silvia González, presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, con sede en Santa Rosa, provincia de La Pampa; «el desafío es evitar la conjunción del consumo del alcohol y el manejo de vehículos; estamos a favor de la vida y de bajar el número de muertes evitables».

«El alcoholímetro se suma a otras medidas recientes, como la colocación de un radar en el ingreso de la localidad». En solo 20 días, el artefacto detectó 38 mil infracciones de exceso de velocidad. «La movida continuará en otro municipios rionegrinos: Lamarque, Luis Beltrán, Choele Choel y Sierra Grande; al igual que Conesa, aún no adhirieron al Alcohol Cero, la campaña Estrellas Amarillas y la velocidad máxima 30, entre otros avances».

«Queremos que se conozca la Red Federal de Atención a Víctimas de Siniestros Viales, que funciona los 365 días las 24 horas en el número 149, opción 2; acompaña y asiste en forma gratuita a las víctimas de los siniestros viales y sus familiares en las instancias posteriores a la emergencia. Este verano hemos trabajado intensamente con la Red para asistir a víctimas de ambas provincias.»

«Culminaremos con un concurso de diseño de esculturas de arena en el mar relacionadas con el tema de la seguridad vial», concluyó Silvia González. «El título del certamen es: Por un tránsito mejor. Coordina Griselda Vidoni, con respaldo del área de Tránsito de la Municipalidad y la Agencia Provincial de Seguridad Vial».

Bariloche Opina, 19/4/2024

Sociedad
Ocurrió en General Conesa
Deberán indemnizar a familiares de tres personas que murieron durante un safari

Una compañía de seguros deberá indemnizar a los familiares de dos personas [Antonella Alfaro, 28 años, y Miguel Botana, 26, sobrino de ella] que murieron calcinadas luego de un choque en las cercanías de General Conesa, mientras se desarrollaba un safari. Una beba de un año [Lola Rial] sobrevivió porque su mamá [Alfaro] alcanzó a arrojarla por la ventanilla antes de que las llamas consumieran el auto.

El proceso civil debió resolver una compleja situación jurídica, ya que familiares de dos de las personas fallecidas [Alfaro y Botana] y de la niña [Rial] iniciaron una demanda contra la aseguradora y también contra el conductor del vehículo [Miguel Chavical, 41], que murió asimismo en el siniestro.

«La tragedia ocurrió el 1° de julio de 2018», relata el expediente, «cuando las cuatro personas estaban en un Chevrolet Aveo que había ido a acompañar a uno de los competidores del safari [Adalberto Rial, papá de Lola]. Mientras estaba estacionado en la banquina de la Ruta Nacional 251, una Toyota Hilux colisionó en la parte trasera del auto.

«El impacto fue tan violento, máxime sobre la parte del tanque de nafta, que de inmediato el vehículo ardió”, narra el sumario. «En un último acto desesperado por la supervivencia de la niña, la mamá la arrojó por la ventana, salvándole de esa forma la vida. Los tres mayores quedaron dentro del vehículo atrapados y sin poder salir, por lo que expiraron».

«Antonella Alfaro y Miguel Botana no tienen parentesco con quien conducía el vehículo, Miguel Chavical, que también murió».

«El incendio se produjo como consecuencia directa y excluyente del impacto recibido por el rodado mayor» evaluó la aseguradora, «que fue el único causante del deceso de las personas que se encontraban a bordo».

La compañía pidió que se cite al conductor de la Hilux. Pero los familiares de las personas fallecidas negaron interés en iniciar acciones contra el o su seguro.

El fallo

Entre la prueba colectada hay artículos periodísticos, la causa penal y diversos testimonios. Algunos familiares contaron que estaban escuchando la radio, la Línea Sur, y por eso se enteraron del siniestro.

«Se trata de un caso de transporte benévolo», resuelve la sentencia respecto de Miguel Chavical; «aquel que se produce cuando el conductor o responsable de un vehículo invita o acepta conducir a una persona o a un objeto de un lugar a otro, por simple acto de cortesía y sin que se otorgue, se realice o abstenga de hacer algo como forma de contraprestación por el traslado”.

«La aseguradora debe responder por las consecuencias correspondientes al siniestro en los límites de su cobertura», agrega el veredicto. «En cambio, corresponde rechazar la demanda contra el conductor [Chavical] por su evidente falta de legitimación pasiva”.

Para cuantificar los daños se tuvieron en cuenta diversas cuestiones, como los informes psicológicos y socioambientales, y se analizó cada uno de los rubros resarcitorios.